Con limpieza, embellecimiento y pintura, la jornada recuperando entornos de vida fortaleció el sentido de pertenencia, promovió la sana convivencia y devolvió a los niños, niñas y adolescentes un espacio seguro para el deporte y la recreación.
En el barrio Las Lunas, ubicado en la zona centro de Pasto y perteneciente a la Comuna Dos, se llevó a cabo una significativa jornada comunitaria liderada por la Policía Comunitaria, en articulación con el comandante del CAI Obrero, la Junta de Acción Comunal y el presidente ejecutivo de la Comisión Latinoamericana de Derechos Humanos. La actividad, denominada Recuperando entornos de vida, tuvo como objetivo principal la recuperación del polideportivo del sector, un escenario clave para el fortalecimiento del tejido social y la sana convivencia.
Durante la jornada, que contó con la participación de 40 personas, se realizaron labores de limpieza, recolección de residuos, adecuación de áreas verdes, embellecimiento de zonas comunes y pintura de las instalaciones deportivas. Con palas, escobas, brochas y un entusiasmo compartido, la comunidad demostró que el trabajo colectivo transforma los espacios y fortalece la unión vecinal.
Comunidad
El polideportivo recuperado será destinado principalmente a los niños, niñas y adolescentes del sector, quienes ahora cuentan con un entorno seguro y adecuado para la práctica de actividades deportivas, recreativas y culturales. De esta manera, se promueve el desarrollo integral de la infancia y la juventud, al tiempo que se crean entornos protectores que previenen la violencia y el uso indebido del espacio público.
Los líderes de la Junta de Acción Comunal destacaron que este tipo de actividades fomentan el sentido de pertenencia y la corresponsabilidad ciudadana. “Hoy demostramos que unidos podemos lograr grandes cambios. La recuperación de este polideportivo no solo embellece nuestro barrio, sino que también nos motiva a cuidarlo y aprovecharlo de manera positiva”, señalaron.
Convivencia
La Policía Comunitaria resaltó que recuperar espacios públicos no solo tiene un impacto en la estética de los barrios, sino que también influye en la percepción de seguridad y convivencia ciudadana. Espacios abandonados o deteriorados suelen ser usados para conductas contrarias a la ley, mientras que escenarios recuperados generan dinámicas de participación y fortalecen el lazo comunitario.
El subintendente Hugo Hurtado y el subintendente Javier Eraso Campaña, quienes acompañaron la jornada, expresaron que este tipo de iniciativas son fundamentales para acercar la institucionalidad a la ciudadanía. “Nuestro compromiso es trabajar de la mano con la comunidad, construyendo espacios que inviten a la vida, al respeto y a la unión”, afirmaron.
Compromiso
La Policía Nacional hizo un llamado a los habitantes del barrio Las Lunas y de otros sectores de Pasto para continuar consolidando proyectos de recuperación comunitaria. Además, reiteró que el modelo de Policía orientado a las personas y los territorios seguirá priorizando actividades que fomenten la convivencia, el respeto por el espacio público y la seguridad ciudadana.
Este tipo de acciones, que integran instituciones, líderes sociales y comunidad en general, reflejan que el desarrollo urbano y humano solo es posible a través de la colaboración. El polideportivo del barrio Las Lunas, ahora renovado, se convierte en un símbolo de esperanza y un recordatorio de que trabajar juntos transforma los entornos y fortalece la vida comunitaria.

