Hong Kong se está preparando intensamente para el impacto del supertifón Ragasa, considerado la tormenta tropical más potente del año 2025 con vientos sostenidos de hasta 220 km/h y ráfagas superiores. Las autoridades han emitido la señal de tifón número 8 (la tercera más alta), lo que implica el cierre de escuelas y la mayoría de los negocios el 23 y 24 de septiembre de 2025.
Hong Kong
Se han cancelado cientos de vuelos (al menos 700) en el Aeropuerto Internacional de Hong Kong, con operaciones reducidas hasta el jueves, y se han suspendido servicios de transporte público como el metro y los ferries.
Los residentes están acopiando provisiones, reforzando ventanas con cinta adhesiva y distribuyendo sacos de arena en áreas bajas para prevenir inundaciones, con pronósticos de elevación del nivel del mar de hasta 5 metros en algunas zonas costeras. El Observatorio de Hong Kong ha comparado la amenaza con tifones históricos como Hato (2017) y Mangkhut (2018), y el gobierno ha desplegado a 4.000 efectivos de servicios de emergencia en alerta.
El tifón se acercará al territorio la mañana del 24 de septiembre, después de pasar por Filipinas y Taiwán, donde ya ha causado varias muertes.
En Filipinas
El supertifón Ragasa dejó un saldo trágico en Filipinas tras tocar tierra el 22 de septiembre de 2025 en el norte del archipiélago, particularmente en la provincia de Cagayán y las islas Babuyan, con vientos sostenidos de hasta 267 km/h y ráfagas superiores a 265 km/h.
Según reportes del Consejo Nacional de Gestión y Reducción de Riesgo de Desastres (NDRRMC), el impacto inicial incluye Muertes y heridos: Al menos 3 personas fallecidas, 9 heridas y 5 desaparecidas.
Desplazados: Más de 17.562 personas evacuadas de sus hogares, con miles refugiadas en escuelas y centros de emergencia.
Daños materiales: Inundaciones extensas, deslizamientos de tierra y severos daños en infraestructura, viviendas y carreteras, especialmente en localidades como Panuitan, Ilocos Norte y Benguet. Se reportaron tejados arrancados, ríos crecidos y olas destructivas en costas como Basco (Batanes).
El tifón, el más potente del año, revivió temores de desastres pasados en Filipinas, que enfrenta unos 20 ciclones anuales.



