Hoy, tercer sábado de septiembre, el mundo celebra el Día Internacional del Panda Rojo, una fecha dedicada a visibilizar la situación crítica de esta especie única y promover acciones concretas para su conservación. La iniciativa, impulsada desde 2010 por la organización Red Panda Network (RPN), busca generar conciencia sobre las amenazas que enfrenta este mamífero, catalogado como “en peligro de extinción” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Un tesoro del Himalaya
El panda rojo (Ailurus fulgens), también conocido como “zorro de fuego”, habita los bosques templados del Himalaya y regiones de China, Nepal, India, Bután y Myanmar. Su pelaje rojizo, su cola espesa y su andar elegante lo convierten en uno de los animales más carismáticos del planeta. Sin embargo, su belleza no lo ha protegido de los riesgos que amenazan su supervivencia.
Aunque su nombre sugiere parentesco con el panda gigante, estudios genéticos han demostrado que está más relacionado con mapaches, comadrejas y nutrias. De hecho, es la única especie viva de su familia taxonómica: Ailuridae.
¿Por qué está en peligro?
La principal causa de su disminución es la pérdida de hábitat. Se estima que más del 50 % de los bosques donde vive han sido destruidos por la deforestación. A esto se suma la caza ilegal y el comercio de ejemplares como mascotas, una práctica que ignora las necesidades físicas y emocionales de estos animales salvajes.
Actualmente, se calcula que quedan menos de 10.000 pandas rojos en estado salvaje. Su reproducción depende de condiciones ambientales específicas, difíciles de replicar en cautiverio, lo que agrava su situación.
Un llamado global
Este día no solo busca informar, sino también movilizar. Organizaciones como RPN trabajan en la protección de su hábitat, rescate de ejemplares y educación comunitaria. En 2025, por ejemplo, se logró el rescate de seis pandas rojos cerca de la frontera con China, una acción que demuestra que la conservación es posible con voluntad y compromiso.
Más que una especie, un símbolo
El panda rojo ha sido parte de culturas ancestrales y ecosistemas frágiles. Su presencia indica la salud de los bosques donde vive, y su desaparición sería una pérdida ecológica y cultural irreparable.
Hoy, al celebrar su día, el mensaje es claro: proteger al panda rojo es proteger la biodiversidad, los bosques y el equilibrio natural del planeta. Porque cada especie cuenta, y esta, sin duda, merece seguir caminando libre entre las ramas del Himalaya.
