
En un movimiento que marca un antes y un después en la computación, la empresa británica Oxford Quantum Circuits (OQC) abrió en Nueva York un centro de datos que combina computación cuántica con inteligencia artificial.
¿Qué significa esto?
Hasta ahora, la computación cuántica vivía en laboratorios aislados, casi como experimentos. Este nuevo centro la integra directamente con infraestructura de IA convencional (sí, chips de Nvidia incluidos) para resolver problemas reales de:
- Finanzas: detección de fraudes, optimización de inversiones.
- Logística: rutas y cadenas de suministro más eficientes.
- Ciencia: simulación de materiales y desarrollo de medicamentos.
La clave
El hardware cuántico viene de OQC (Reino Unido), mientras que la potencia de IA la aporta Nvidia. Es como juntar un cerebro que puede pensar en mil universos paralelos a la vez con otro que ya domina el mundo de los datos masivos.
¿Por qué en Nueva York?
EE. UU. está peleando por no quedarse atrás en la carrera tecnológica contra China y Europa. Colocar un centro de este tipo en Nueva York es un mensaje claro: “la era cuántica-IA ya empezó, y queremos liderarla”.
El debate
- Entusiasmo: podría ser el nacimiento de una nueva industria que revolucione desde Wall Street hasta los hospitales.
- Escepticismo: la computación cuántica aún es experimental, con problemas de estabilidad (los famosos “qubits ruidosos”), así que algunos ven esto más como un gran show de marketing que como una herramienta lista para usar.
