El análisis de Ricardo Ávila plantea como creciente amenaza que la inflación en Colombia podría no alcanzar el rango meta de 2-4 % fijado por el Banco de la República. Aunque se prevé que al cierre del año el índice de precios al consumidor quede cerca del 5 %, lo cual ya supera ese margen, los riesgos para 2026 podrían empeorar la situación.
Una de las fuentes de presión proviene del anuncio de un aumento significativo del salario mínimo, que entrará en vigor en enero. Aunque este aumento suele ajustarse tomando en cuenta los precios del año anterior para conservar el poder adquisitivo, en este caso se anticipa un alza fuerte —alrededor del 11 %— lo cual podría generar efectos de inflación por la reactividad en salarios, servicios, multas y otros pagos que están indexados al mínimo.
Por otro lado, la Junta Directiva del Banco de la República ha decidido mantener la tasa de interés de política monetaria en 9,25 % anual. Desde junio hasta agosto, la inflación mostró señales de moderación, pero en julio y agosto volvió a subir por encima del umbral superior del rango meta. Las expectativas de inflación para los próximos meses están observándose con preocupación creciente: se espera que para diciembre la variación anual siga siendo superior al 5 % y que la monitoreo de inflación a doce meses también lo coloque sobre el 4,1 %.
También se destaca el impacto que tienen los eventos externos e internos inesperados, como el cierre de vías, cuellos de botella en las cadenas de suministro, precios internacionales de alimentos y combustibles, entre otros. Estos factores agravan la posibilidad de que las autoridades tengan que mantener políticas monetarias restrictivas por más tiempo de lo deseado.
Finalmente, el artículo advierte que un aumento exagerado del salario mínimo tiene costos fiscales significativos: mayores gastos para el Estado, ajustes en pensiones, y una presión adicional al bolsillo de los ciudadanos, especialmente los de menores ingresos, pues los precios de bienes y servicios tienden a seguir esos incrementos, contribuyendo a una inflación persistente.

