Con mucha preocupación hemos recibido en las últimas horas, los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, Ideam, en los que anuncia para este segundo semestre, una nueva temporada de lluvias que será peor que la primera.
Esto es algo que nos asusta y, no es para menos, puesto que los aguaceros que cayeron sobre el país, en el semestre inicial del año, dejaron un balance nefasto con la afectación a cerca de 100 mil familias, en 31 de los 32 departamentos del país, lo que indica la gravedad de la situación que se vivió.
En ese sentido, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD. reportó que los torrenciales aguaceros han provocado grandes daños en las regiones del Chocó, Huila, Cundinamarca, Vichada, Caldas, Antioquia, Arauca, Meta, Tolima y Nariño. En este último departamento, en El Encano, zona rural de Pasto, donde se ubica la laguna de La Cocha, uno de los más importantes atractivos turísticos del país, reciente escenario de una tragedia, se volvieron a presentar inundaciones, lo que prendió todas las alarmas.
Nos duele la situación del corregimiento de El Encano, puesto que se trata de una población habitada por gente trabajadora, que durante mucho tiempo ha tratado de progresar aprovechando los atractivos que ofrece la laguna de La Cocha, pero que lamentable, en los últimos tiempos, se ha visto afectada por los estragos de la naturaleza.
En total, en los seis primeros meses de este 2025, ocurrieron inundaciones, deslizamientos de tierra y crecientes súbitas, que han impactado duramente a toda Colombia, por lo que el nuevo anuncio del Ideam, se constituye en una afilada guadaña que empezó a oscilar sobre el país. Se trata de un temor justificado, puesto que el primer semestre del año, nos dejó una Colombia pasada por agua por miles y miles de personas que quedaron en una situación paupérrima de extrema pobreza y el solo pensar en que la historia se puede repetir en estos seis meses finales del año, es algo para preocuparse seriamente.
Nos parece un anuncio delicado que se debe tomar muy en cuenta, puesto que el Ideam dice que debido a los fenómenos de La Niña y el Niño, Colombia está abocada a una segunda temporada de lluvias, mucho más fuerte que la primera, que nos causó tanta desolación, por lo que nos parece que cualquier precaución que se tome es poca, puesto que ya tenemos el inquietante espejo de la primera temporada de lluvias.
Pero, ahora tenemos que el problema no solo está en que llegarán precipitaciones más intensas, que provocarán más emergencias, sino en que, como están las cosas, no habrá plata para atender los graves daños que causarán. Y, ante esta nueva arremetida de las lluvias, ahora más que nunca, se necesitan los $1. 9 billones, anunciados en la declaratoria de desastre nacional, recursos de los que no se sabe nada hasta el momento.
Nos encontramos entonces, ante un panorama lleno de nubes negras, en el que, las lluvias nos siguen amenazando con toda clase de desastres, sin que se cuente con recursos para atender a miles de damnificados, los que dejó el primer semestre y los miles más, que seguramente causará esta nueva acometida de las lluvias en las diferentes regiones del país.
De allí, esperamos que antes de que la situación empeore, la UNGRD, reciba los recursos que le hacen falta para enfrentar los nuevos días de torrenciales aguaceros que nos amenazan.

