
Imagen: Pedro Nunes/REUTERS
Un informe técnico describió con detalle lo sucedido el día de la tragedia que terminó con 16 muertos en Lisboa.
El organismo gubernamental responsable del caso reportó el sábado 6 de septiembre de 2025 que el cable subterráneo que conectaba ambos vagones del funicular que tuvo un accidente en Lisboa, donde fallecieron 16 personas y otras 23 quedaron heridas, se rompió en su punto de fijación en la cabina descarrilada.
En su página web, el Gabinete de Prevención e Investigación de Accidentes Ferroviarios y Aeronaves (GPIAAF) de Portugal emitió un comunicado donde especifica que, mientras descendía el vagón que se había despistado, el guardafrenos accionó enseguida los frenos manual y neumático. Sin embargo, ninguna de estas medidas pudo frenar el movimiento o disminuir la velocidad de la cabina en descenso.
Sin embargo, el GPIIAF señaló que el sistema que activa esos frenos sí funcionó; no obstante, los dispositivos, tal como están configurados, no tienen la capacidad de detener las cabinas en movimiento si no están equilibradas por el cabo que las une. Por lo tanto, «no es un sistema redundante en caso de avería».
El texto hace un recuento de los hechos y aclara que los dos vagones estaban estacionados en las dos estaciones del funicular alrededor de las 18:00 horas locales (17:00 GMT) del 3 de septiembre, uno en la parte superior, en la cima de la Calçada da Glória, la cuesta por donde transcurría, y el otro en la parte inferior.
