El secuestro de cualquier persona es una violación grave de los derechos humanos, pero cuando las víctimas son niños, esta violación se agrava exponencialmente, razón por la cual la Procuraduría General de la Nación condena de manera enérgica este acto criminal perpetrado contra Samuel Londoño Escobar, hijo del gerente de la Industria Licorera del Cauca, el cual es una afrenta directa a la dignidad humana, la libertad y la seguridad personal de este joven.
La Procuraduría General de la Nación hace un llamado a los grupos criminales para que respeten la vida e integridad personal de nuestros, niños, niñas y adolescentes, quienes son sujetos de especial protección constitucional y recuerda que la protección de la niñez y adolescencia es una prioridad para cualquier sociedad que se precie de ser justa y humana.
Instamos a todas las autoridades competentes para que se investigue el caso a fondo, se identifique a los responsables y se les aplique todo el peso de la ley
