Lizeth Mejía, representante.

Firman Pacto por el Medio Ambiente y la Paz Territorial en Nariño

En un acto sin precedentes, defensores y defensoras del medio ambiente en Nariño firmaron el Pacto por el Medio Ambiente y la Paz Territorial, un acuerdo que sienta las bases para construir una paz sostenible y fortalecer la resiliencia ecológica en todo el departamento.

El encuentro reunió a líderes comunitarios, instituciones académicas, entidades públicas y organizaciones ambientales, quienes coincidieron en que el cuidado de los recursos naturales es fundamental para garantizar un futuro en paz y armonía con la naturaleza.

Durante la jornada, se vivió un espacio de intercambio de saberes y experiencias. Lidia Janeth Campaña, lideresa de Pasto, destacó la importancia de reducir las emisiones de carbono y fortalecer la gestión de residuos biodegradables como ejes claves para mejorar la salud y la calidad de vida de las comunidades.

Principio

Por su parte, Javier Eduardo Rodríguez, coordinador de paz y convivencia de la Universidad Cesmag, señaló que la nueva política de paz departamental incorpora la “paz ecológica” como un pilar estratégico. “Sin un entorno sano, no puede existir paz duradera en nuestros territorios”, afirmó.

Lizeth Mejía, representante de la Subsecretaría de Paz y Derechos Humanos, resaltó que el pacto busca proteger la “Pacha Mama” como principio esencial para la vida. “Estamos articulando esfuerzos entre comunidades, instituciones y autoridades para consolidar un trabajo conjunto en defensa del medio ambiente”, añadió.

El Consejo Departamental de Paz, con el respaldo de las autoridades departamentales y varios municipios a través de sus Consejos Territoriales de Paz, lidera esta iniciativa como parte del plan de desarrollo que integra sostenibilidad, paz y progreso.

Prácticas

El Pacto por la Naturaleza cuenta además con el apoyo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Corponariño, la Secretaría Técnica de Paz y Convivencia, la academia y organizaciones de líderes ambientales que vienen promoviendo buenas prácticas ecológicas en zonas urbanas y rurales.

Con este compromiso, la región avanza hacia la consolidación de economías lícitas, modelos productivos sostenibles y territorios más resilientes frente a los desafíos del cambio climático y la degradación ambiental.

Los asistentes coincidieron en que la protección de los ecosistemas no es solo un deber moral, sino una estrategia clave para alcanzar la paz integral. Por ello, reiteraron su voluntad de continuar sumando esfuerzos, desarrollando proyectos y llevando un mensaje claro de cuidado, respeto y amor por la naturaleza.

Defensa

El Pacto representa un hito para Nariño, donde la defensa del medio ambiente se entiende como un camino hacia la reconciliación y la prosperidad colectiva.

Este acuerdo también plantea la creación de una Mesa Permanente de Diálogo Ambiental, que permita evaluar avances, compartir experiencias y diseñar estrategias conjuntas entre comunidades, instituciones y sector privado.

Las comunidades rurales serán protagonistas en la implementación de proyectos de reforestación, conservación de fuentes hídricas y recuperación de suelos degradados.

Se proyecta, además, la creación de incentivos para quienes desarrollen iniciativas sostenibles y respetuosas con la biodiversidad local.

Los líderes coincidieron en que este pacto no solo protege la naturaleza, sino que también fortalece el tejido social y la economía, promoviendo la transición hacia un modelo de desarrollo en paz y equilibrio con el entorno.