La historia de Diana Turbay, periodista y exdirectora de Hoy x Hoy, marcó profundamente la vida de su hijo, el senador Miguel Uribe Turbay, quien falleció este 11 de agosto de 2025 tras más de dos meses de luchar por su vida luego de un atentado en Fontibón. Uribe tenía apenas tres días para cumplir cinco años cuando su madre murió en una operación de rescate fallida, el 25 de enero de 1991.
El secuestro de Diana Turbay ocurrió el 30 de agosto de 1990, cuando fue engañada para viajar al Magdalena Medio a entrevistar al guerrillero conocido como “Cura Pérez”. En realidad, era una trampa tendida por el grupo narcotraficante Los Extraditables, liderado por Pablo Escobar, que la retuvo como parte de su estrategia para evitar la extradición de capos colombianos a Estados Unidos.
Durante su cautiverio, Turbay envió cartas a sus compañeros de secuestro, mostrando esperanza y fortaleza. En una de ellas escribió: “Muchachos, creo que gracias a Dios esto ya se acabó… Les mando un abrazo grande y no se olviden de mí”. Sin embargo, el 25 de enero de 1991, en medio de un operativo de rescate, recibió un disparo por la espalda que le quitó la vida.
Su hija mayor, María Carolina Hoyos, reconoció el cuerpo y recordó con dolor las marcas en sus pies. Miguel Uribe, por su parte, relató que el día del sepelio le dio un beso al ataúd, guardando ese instante como uno de los recuerdos más claros de su infancia.
Diana Turbay dejó un legado de compromiso con la paz y el periodismo. Para su hijo Miguel, su memoria fue siempre un motor de vida: “Entregó no solamente su vida, sino su convicción a una causa que debemos cumplir: la paz. Es mi mayor motivación para trabajar en el sector público”.
Azucena Liévano, quien estuvo secuestrada con ella, destacó su papel en los diálogos de paz con el M-19, mientras que el periodista Juan Gossaín aseguró que su muerte envió un mensaje contundente al país: “Basta ya”.
La influencia de su madre marcó el camino político de Miguel Uribe, que fue concejal, secretario de Gobierno, candidato a la alcaldía de Bogotá, senador y aspirante a la Presidencia, siempre con la convicción de que la reconciliación era la mejor herencia que podía honrar.

