La nueva lista oficial de precios para alimentos y servicios en Barú causa indignación. La Alcaldía de Cartagena aprobó tarifas que muchos consideran un verdadero golpe al bolsillo de turistas nacionales. Limonadas de $50.000 en Barú: el Caribe colombiano se vuelve un lujo y un abuso.
Entre los valores más cuestionados están limonadas a $50.000 y platos de langosta a $600.000. También se regulan servicios como masajes a $150.000 y el alquiler de sillas por $10.000. Para miles de colombianos, esto convierte a Barú en un destino exclusivo… y excluyente.
Ya no vale la pena ir: denuncias por sobrecostos y maltrato
Muchos viajeros han compartido en redes que visitar Barú ya no vale la pena. Denuncian abusos, sobrecostos y hasta amenazas. Algunos aseguran que hay sitios mejores, más bonitos y mucho más económicos en el Caribe.

Casos como el de un turista que pagó 12 millones por comida y bebidas, o el de una mujer obligada a retirar dinero del cajero, dejan claro que no todo es “turismo premium”. Lo que muchos ven es un modelo excluyente y abusivo, donde el turista nacional queda fuera del mapa.
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El alcalde defiende los precios: “Mejor tarifas claras que especulación”
El alcalde Dumek Turbay defendió públicamente los precios. Afirmó que la logística insular eleva los costos y que es preferible tener valores regulados a dejar todo a la especulación.
Sin embargo, la medida no convence a todos. Para muchos, estas tarifas sólo benefician a unos pocos prestadores de servicios y dejan por fuera a la clase media y a los turistas colombianos. La polémica está abierta: ¿estamos frente a un turismo sostenible o a un negocio exclusivo disfrazado de regulación?

