Un juez de control de garantías otorgó la libertad a Daniel Muñoz Olaya, hijo de José Leonardo Muñoz Martínez, alias “Douglas”, principal vocero de las bandas criminales del Valle de Aburrá que participan en la mesa de la “paz total” con el Gobierno Nacional.
Daniel, de 28 años, se entregó el 17 de julio tras una orden de captura por presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito, señalado como testaferro de su padre, quien lidera las estructuras criminales “la Oficina” y “la Terraza”.
La investigación, iniciada por la Fiscalía en 2021, también involucró a su madre, Diana Marcela Olaya; a Juan Pablo Taborda, alias “Yordi”, histórico cabecilla de “la Terraza”; y a Vilma Granados y Luisa Rojas, viuda e hija de Édinson Rojas, alias “Pichi Gordo”, asesinado en marzo de 2024.
Una redada realizada por la Dijín el pasado 9 de junio se vio comprometida tras una presunta filtración de información a cabecillas presos en Itagüí. Según fuentes, “Douglas” habría enviado amenazas a la Alcaldía y a la Policía si su familia era capturada. El alcalde Federico Gutiérrez acusó a la senadora Isabel Zuleta, delegada del Gobierno en la mesa de paz, de intentar frenar el operativo, lo que derivó en una denuncia ante la Corte Suprema por presunta obstrucción y tráfico de influencias.
Aunque Daniel logró evadir el operativo inicial, posteriormente negoció su entrega con la Fiscalía, solicitando detención domiciliaria. Sin embargo, el juez negó esta medida y le concedió libertad con restricción de salida del país, la misma decisión tomada previamente con su madre y “Yordi”. En tanto, Vilma Granados y Luisa Rojas recibieron detención domiciliaria.
El proceso judicial continúa, mientras se cuestiona el impacto de estos hechos en el proceso de paz con estructuras criminales activas.

