Por: Nilsa Villota
Es bonito ver cómo gran parte de la sociedad colombiana hoy está interesada en lo que sucede en nuestro país. Es interesante ver cómo los jóvenes, que antes eran indiferentes a los procesos políticos, hoy opinan, publican y están atentos para defender o criticar a este gobierno. ¡Qué bueno que se siga despertando la consciencia ciudadana! Que la gente vote estudiando las hojas de vida y las propuestas de los candidatos. Es así, y solamente así, que podemos darle otro rumbo a nuestro país.
Ya no queremos más polarización. Ya no queremos odios que enemisten a la gente. Ya no queremos grupos de delincuentes y guerrillas que coloquen en riesgo nuestras vidas. Hoy queremos oportunidades para estudiar, para trabajar; queremos cambios reales que permitan que todos tengamos una mejor vida, en compañía de quienes amamos.
Es verdad: qué bueno que seamos políticos y que nos interesemos en cómo los diferentes gobernantes administran nuestros recursos. Pero no dejemos de lado el ser buenos seres humanos. Seamos respetuosos con nuestros semejantes, valoremos y respetemos la vida de todos los seres vivos, aunque pensemos diferente y seamos diferentes.
Me encanta que seamos políticos, porque así como dijo Platón: “El precio de desinteresarse de la política es ser gobernado por los peores”. También digo que, si nos dejamos llevar por el odio, quien nos gobernará será el Patas. ¡Por eso es mejor ser políticos siendo buenos seres humanos!

