Gracias a una rigurosa investigación liderada por la Fiscalía General de la Nación, la justicia colombiana logró una contundente condena contra tres falsos policías que durante meses sembraron temor en Bogotá. Este resultado envía un mensaje claro a la ciudadanía: las instituciones funcionan y están comprometidas con proteger a la población.
Diego Alexander Castillo Estremor, Samuel Rodríguez Ariza y Jeison Acevedo fueron condenados a 30 y 22 años de prisión por suplantar a miembros de la fuerza pública y cometer varios hurtos. La captura se logró gracias a la rápida acción policial y a las denuncias ciudadanas, lo que permitió desarticular un grupo criminal que utilizaba tecnología para eludir la seguridad de las viviendas.
Las autoridades incautaron armas, uniformes falsos y dispositivos sofisticados, lo que permitió estructurar un sólido proceso judicial. La ciudadanía, por su parte, ha sido clave al colaborar con las autoridades, demostrando que la unión entre comunidad e instituciones sí da resultados.
La Fiscalía celebró el fallo como un avance importante en la lucha contra el crimen organizado en la ciudad y reiteró su llamado a verificar la identidad de funcionarios públicos, invitando a la ciudadanía a seguir denunciando cualquier irregularidad.
Esta condena representa un triunfo de la legalidad, la investigación rigurosa y la acción coordinada del Estado para salvaguardar la tranquilidad de los hogares bogotanos.

