En las últimas horas el director de la Policía Nacional, general Carlos Fernando Triana, presentó el cartel de búsqueda mediante el cual se ofrece una recompensa de hasta 300 millones de pesos por información que permita dar con el paradero y la captura de Elder José Arteaga Hernández, alias Chipi o El Costeño.
Esta persona es señalada por las autoridades como el principal organizador y planificador del atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido el pasado 7 de junio en la ciudad de Bogotá.
De acuerdo con la información suministrada por el general Triana, alias Chipi, aparece como el principal sospechoso de haber sido el coordinador y ultimar los detalles del ataque contra el congresista, cuya investigación avanza en medio de una estricta reserva por parte de la Fiscalía General de la Nación. En ese sentido, se considera que fue el organizador de la red, que perpetro el atentado que hoy tiene entre la vida y la muerte a Miguel Turbay.
Llamado a la ciudadanía
Es de anotar que la Policía reiteró el llamado a la ciudadanía para que suministre cualquier información que permita ubicar a esta persona, garantizando absoluta reserve y protección a quienes colaboren con las autoridades.
Las líneas habilitadas para recibir datos sobre su paradero son el número único de emergencias 123, la línea directa de la Policía Nacional y los canales virtuales de denuncia anónima.
A pesar de que ya se han capturado otras cuatro personas, entre esas, alias ‘Gabriela’, a quien se sindica de haberle entregado el arma con la que el menor de edad implicados disparó contra Miguel Uribe, se considera que la detención de alias Chipi, será fundamental para avanzar en la investigación y clarificar el atentado que conmociona al país.
Grave denuncia
En las últimas horas en visita a la ciudad de Medellín, la fiscal general de la Nación Luz< Adriana Camargo, expresó su gran preocupación, al señalar que existen claros indiciós de que varias de las pruebas provenientes de las cámaras de seguridad, en el caso de Miguel Uribe, presentan indicios de haber sido manipuladas.
“Se trata de una situación bastante delicada, puesto que no se justifica que ocurran esta clase de hechos en una investigación de tanta envergadura,2, señaló la funcionaria, quien agregó que esto podría causar graves inconvenientes a las investigaciones.
Igualmente, lafuncionaria, se pronunció sobre las múltiples versiones que han circulado tras el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, en especial aquellas que aseguran que el ataque tuvo motivaciones políticas.
Según explicó, si bien ese móvil es parte de la hipótesis investigativa, todavía no hay elementos suficientes para afirmarlo con contundencia, por lo que solicitó que se espere al avance de las investigaciones.
“Se ha dicho que el atentado tenía una finalidad política, pero esa afirmación ha sido sacada de contexto de una audiencia reservada. La fiscal que lideraba la imputación se refería a una causal de agravación del delito de homicidio, contemplada en el artículo 104 del Código Penal, que menciona como agravante cuando la víctima es servidor público o activista político”, explicó Camargo, haciendo énfasis en que dicha causal no puede, por sí sola, constituir una conclusión cerrada sobre el motivo del ataque.
Las fotos del celular
La fiscal general también se refirió a una serie de informaciones falsas que han circulado en medios y redes sociales, como la aparición de imágenes suyas y del alcalde de Bogotá en el celular del adolescente señalado de ser uno de los autores materiales.
“Según el análisis de nuestros técnicos, esas imágenes no fueron descargadas voluntariamente por el menor. Se almacenaron automáticamente por la aplicación de noticias del buscador del celular y se eliminan con el tiempo. No hay ningún mensaje ni interacción relacionada con esas fotos”, aclaró.
Camargo subrayó que los investigadores siguen varias líneas para esclarecer quién contrató a los autores materiales del atentado. De allí nace la línea “Caquetá”, ante el intento de una de las implicadas de buscar refugio en las disidencias de las Farc, al sur del país.
“El hecho fue planeado con antelación y de forma meticulosa. No fue un acto improvisado. Por eso, estamos avanzando con base en la información obtenida de los cuatro capturados, en lo que denominamos la ‘línea Caquetá’”, dijo, en alusión a un posible vínculo con estructuras criminales del sur del país.
Pide responsabilidad
La fiscal general, Luz Adriana Camargo, también pidió responsabilidad en el manejo de la información.
“Algunos videos que están circulando en las redes sociales están editados, lo que genera desinformación y alarma injustificada. Invitamos al ejercicio periodístico serio y responsable. Hay personas inocentes que podrían verse afectadas por publicaciones inexactas”, advirtió.
Por último, indicó que tanto el alcalde mayor de Bogotá como ella misma han recibido refuerzos en sus esquemas de seguridad, como medida preventiva mientras avanza la investigación.

