Emprendedores se preparan para el comercio en el Dia del Padre

En medio de un panorama nacional de incertidumbre económica y reducción del empleo formal, la ciudad de Pasto continúa apostando al emprendimiento como herramienta de desarrollo social. Esta vez, con motivo de la celebración del Día del Padre, se realizarán ferias culturales y de emprendimiento en distintos puntos de la ciudad, espacios en los que decenas de mujeres y hombres encontrarán la oportunidad de visibilizar su trabajo y generar ingresos dignos para sus familias.

Las jornadas, organizadas por colectivos comunitarios y apoyadas por instituciones locales, se convierten en una plataforma clave para que madres cabeza de hogar, adultos mayores, personas en situación de vulnerabilidad y jóvenes emprendedores puedan mostrar y comercializar sus productos. Desde detalles hechos a mano para regalar en esta fecha especial, hasta presentaciones culturales, muestras gastronómicas y actividades recreativas, estas ferias son mucho más que una vitrina comercial: son una expresión viva de resistencia económica y esperanza colectiva.

Dignidad

“Este tipo de espacios no solo nos permiten vender, también nos devuelven la dignidad y nos hacen sentir útiles. Aquí mostramos que sí se puede salir adelante con lo que sabemos hacer”, expresa Marcela López, una madre soltera que ha hecho de la repostería artesanal su principal fuente de ingreso, y que participa en las ferias desde hace más de tres años.

Las ferias que se desarrollarán en escenarios como el Parque Infantil, el Centro Histórico, la plaza de Nariño y barrios como El Rosario y Las Lunas, incluirán no solo exhibiciones de productos, sino también muestras artísticas, danza, música en vivo, talleres de formación y actividades para toda la familia, en una apuesta por integrar lo económico con lo cultural y lo comunitario.

Celebración

“Queremos que el Día del Padre no sea solo una fecha comercial. Estas ferias son una oportunidad para que las familias pastusas se encuentren, valoren el trabajo local y celebren con sentido. Cada producto que se compra aquí tiene detrás una historia de esfuerzo y superación”, señala Germán Bustos, emprendedor que trabaja con materiales reciclables y capacita a jóvenes en riesgo en la elaboración de bolsos ecológicos.

Para muchas de las mujeres participantes, emprender ha sido la única opción viable frente a la falta de oportunidades laborales. Pero más allá del sustento económico, estas actividades han permitido tejer redes de apoyo, capacitarse, ganar autonomía y construir un rol más activo en sus comunidades.

“Las ferias nos dan voz. No solo vendemos, también aprendemos, compartimos experiencias, y sobre todo nos apoyamos entre mujeres”, dice Yuri Delgado, artesana del barrio Obrero.

Este tipo de iniciativas fomentan también el consumo responsable, la economía circular y la identidad cultural de la región, al promover productos hechos con técnicas ancestrales, materiales amigables con el ambiente y procesos éticos de producción. Aunque los resultados son positivos, los emprendedores señalan que aún se requieren más apoyos técnicos, acompañamiento institucional y acceso a financiación para que sus negocios puedan consolidarse y crecer. La informalidad, la falta de canales de distribución y las dificultades para competir con grandes cadenas siguen siendo obstáculos importantes.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest