La artesana de Las Lajas, María Teresa Rosero, participó con tejidos tradicionales y expresó que cada artesanía cuenta una historia.
En la plaza Veinte de Julio, se vivió un encuentro cargado de identidad, tradición y cultura el mercado campesino ‘Fe en el Campo’, una feria artesanal que trajo consigo el alma de las comunidades rurales a la ciudad. El evento, organizado por el Grupo Cabal y la Fundación Fe en Colombia, contó con el respaldo de la Cámara de Comercio de Ipiales en el marco de la celebración de sus 65 años de existencia.
Durante la jornada, artesanos y productores rurales ofrecieron al público una muestra viva del patrimonio cultural de la región. Tejidos, cerámicas, tallas en madera, productos agroecológicos y preparaciones ancestrales se mezclaron con las voces de quienes, con manos sabias y corazones arraigados a la tierra, dan vida a cada pieza expuesta.
Más que una feria, ‘Fe en el Campo’ fue un espacio de reconocimiento y fortalecimiento para los artesanos del campo, que encuentran en estos escenarios una oportunidad no solo para comercializar sus productos, sino para compartir las historias, los saberes y las costumbres que los definen.
“Cada artesanía cuenta una historia, cada producto refleja la dedicación de nuestras comunidades”, expresó María Teresa Rosero, artesana del corregimiento de Las Lajas, quien participó con tejidos tradicionales. “Eventos como este nos permiten sentirnos orgullosos de nuestras raíces y mostrar lo valioso que es el trabajo campesino”, agregó.
Apoyo
Desde la organización del evento, el mensaje fue claro apoyar al campo es construir país. “Este mercado campesino es una apuesta por visibilizar la riqueza cultural de nuestros territorios y generar oportunidades para nuestros artesanos rurales”, señaló Juan Carlos Muñoz, representante del Grupo Cabal.
Por su parte, la Cámara de Comercio de Ipiales reafirmó su compromiso con el desarrollo económico y social de la región. “En nuestro aniversario 65, quisimos celebrar reconociendo el talento y la labor de quienes día a día construyen el tejido productivo desde el campo”, expresó Mónica Guerrero, presidenta ejecutiva de la entidad.
“Fe en el Campo” dejó claro que el futuro también se construye con raíces. Y que apoyar al artesano rural es, en esencia, creer en el poder de lo auténtico, lo hecho a mano y lo hecho con el alma.

