Tras 18 días de silencio, el presidente Gustavo Petro se pronunció en una serie de trinos sobre el secuestro de Lyan José Hortúa, el niño de 11 años que fue raptado en Jamundí, Valle del Cauca. La reacción del mandatario llegó luego de que la familia del menor lo cuestionara públicamente por su aparente indiferencia durante el cautiverio.
A las 4:33 a. m. del viernes, Petro publicó su primer mensaje responsabilizando del crimen al Estado Mayor Central (EMC), disidencia de las extintas Farc liderada por alias “Iván Mordisco”. “Lyan no tiene la culpa. Como niño debe ser respetado. Los secuestradores posiblemente del EMC solo mostraron que están en la lógica típica de los narcotraficantes”, escribió el presidente, quien también destacó que el niño está sano y salvo.
El mandatario respondió además a las declaraciones de Sebastián Bonilla, tío materno de Lyan, quien reveló en una emisora que la liberación se dio gracias al pago de un rescate por parte de la familia, no por una acción efectiva del Estado. Bonilla señaló que las autoridades solo pedían paciencia, sin ofrecer soluciones.
Frente a esas afirmaciones, Petro fue enfático: “Jamás permitiría que muera un niño en fuego cruzado por las irresponsabilidades de mayores oscuros”.
Más adelante, el presidente reaccionó también a un artículo periodístico que vinculaba el secuestro con una supuesta deuda del padre biológico del menor, José Leonardo Hortúa Blandón, alias “Mascota”, exjefe de la banda criminal “los Rastrojos” asesinado en 2013. “La fuerza pública actuó para preservar la vida del niño y no caer en trampas de narcos. Ahora piden el dinero del rescate. No señores”, sentenció.
Fuentes cercanas al caso aseguran que, a inicios de 2025, un antiguo integrante de “los Rastrojos” habría exigido a la madre de Lyan la entrega de bienes pertenecientes al difunto “Mascota”. Tras su negativa, se habría planeado el secuestro con la participación del frente Jaime Martínez del EMC en alianza con narcotraficantes.
Durante el secuestro, los familiares clamaron apoyo del presidente. “El presidente Gustavo Petro nunca nos llamó ni tuvo ningún mensaje de solidaridad con mi hermana”, dijo Bonilla en entrevista con La FM, dejando en evidencia el malestar de la familia frente a la actitud del mandatario durante la crisis.

