La música tradicional de Pasto se viste de gala con la nueva producción de Wilson y sus Estrellas, quienes se han unido a La Ronda Lírica en un proyecto que rinde homenaje a la memoria y legado de esta emblemática agrupación. Una fusión que no solo celebra el pasado, sino que lo revitaliza para las nuevas generaciones.
La historia de La Ronda Lírica se remonta a las décadas de 1947 a 1957, cuando surge como agrupación bajo la inspiración de Lucio Pastrana, con el presbítero Juan José Bricello. De esa época dorada quedaron grabados dos álbumes de larga duración que hoy son emblemas de la música tradicional, con temas como Chambú, Humo, Divina Mujer, Pastusita, Cartas de Amor, Desesperación y Café Amargo. También dejaron un legado navideño con su icónica serie de cuatro villancicos, incluyendo Copito de Nieve y Noche Buena.
En los años 80 y 81, La Ronda Lírica vivió una segunda etapa, bajo la dirección de Carlos Angulo y Ricardo Mera, incorporando nuevos instrumentos y arreglos que refrescaron su propuesta sonora. Posteriormente, en el año 2000, el maestro Wilson Benavides retomó este legado en una producción especial: un disco compacto que incluía un mosaico de grabaciones clásicas de La Ronda Lírica.

Hoy, esta nueva colaboración se concreta con la selección de tres temas clave: Júrame, Humo y Desesperación, que han sido reimaginados en un poderoso ensamble que fusiona tradición y evolución.
Con el respaldo de Pabón Records quienes realizan el apoyo audiovisual
El objetivo de este proyecto no es solo rendir tributo, sino reinsertar la música pastusa en los escenarios locales, celebrando su valor cultural sin depender de burocracias ni favores. Wilson y sus Estrellas y La Ronda Lírica buscan que las agrupaciones locales sean reconocidas y galardonadas en eventos como el Carnaval de Negros y Blancos y las festividades onomásticas, dignificando la música propia de la región.

