La doctora Ángela Catalina Vallejo, neuróloga del Hospital Universitario Departamental de Nariño y coordinadora del programa de Ataque Cerebrovascular (ACV), destacó el avance de esta iniciativa que busca educar y salvar vidas en los departamentos de Nariño, Putumayo y Cauca.
“El ataque cerebrovascular, conocido comúnmente como derrame, tiene un alto impacto en la mortalidad y discapacidad de nuestra región. Se trata de una oclusión o ruptura de vasos sanguíneos en el cerebro que puede dejar secuelas graves como la pérdida de movilidad o la imposibilidad de comunicarse”, explicó la especialista, quien también está a cargo de urgencias, hospitalización y UCI del hospital.
Identificar
El programa, liderado junto al gerente Antonio José Veira, tiene como eje estratégico la educación comunitaria y la conformación de una red interinstitucional capaz de identificar rápidamente los signos del ACV y brindar atención oportuna en los centros hospitalarios.
“La clave está en prevenir, pero también en reconocer los síntomas a tiempo y acudir a un hospital preparado. Las causas más frecuentes de un ACV son enfermedades prevenibles como la hipertensión arterial no controlada, la diabetes, la dislipidemia y la insuficiencia cardíaca”, señaló la doctora Vallejo.
Economía
Más allá del paciente, esta enfermedad afecta profundamente a las familias y a la economía regional. “Un paciente con secuelas graves puede quedar postrado, sin posibilidad de trabajar, lo cual impacta a su núcleo familiar. El costo en cuidados, medicamentos y tiempo es altísimo. Por eso, trabajar en prevención y detección temprana no es sólo un asunto médico, sino social y económico”, concluyó.
Este programa pionero, con enfoque integral, refleja el compromiso del Hospital Universitario Departamental de Nariño con una atención en salud más humana, preventiva y cercana a las comunidades más vulnerables del suroccidente colombiano.

