El Gobierno de Adriana Magali Matiz llegó al sur del Tolima para hacer frente al brote de fiebre amarilla que ya deja 65 casos y 24 muertes. El gabinete departamental lideró una mesa técnica en Chaparral, junto a expertos de la OPS, donde se definieron estrategias de intervención y vacunación.
La secretaria de Salud, Katherine Rengifo, señaló que se realizó un diagnóstico detallado en los municipios afectados, como Ortega, Ataco, Rioblanco y Chaparral, identificando veredas prioritarias para intensificar la vacunación, considerada la única herramienta eficaz.
Además, destacó el trabajo intersectorial con Educación e Interior para eliminar barreras culturales y religiosas que dificultan el acceso a las dosis, sobre todo en zonas rurales y de difícil acceso.
Finalmente, se reforzó la vigilancia comunitaria con líderes sociales y se sumaron 20 biólogos al monitoreo de vectores, gracias a una alianza con la Universidad del Tolima. Más de 275 mil dosis ya han sido aplicadas.

