Desde la vibrante ciudad de Pasto, en el departamento de Nariño, emerge con fuerza un nuevo nombre en el panorama de la música urbana: Fersan, el seudónimo artístico de Jefersson Santiago Miramag Meneses, un joven de tan solo 19 años que ya está dando de qué hablar en la escena del reguetón colombiano.
Con una propuesta musical fresca y letras cargadas de autenticidad, Fersan ha comenzado a conquistar a su audiencia a través de sencillos como Vacilamos, 30 de Diciembre, Percocet, Otra Noche y Dime Sí. Cada uno de estos temas refleja no solo su talento como cantante, sino también su capacidad como compositor, una combinación que lo perfila como un artista integral dentro del género urbano.
Crecimiento
Su más reciente lanzamiento, No Puedo Olvidarte, muestra una evolución en su estilo y consolidación en la escena. Con una producción más pulida y un mensaje emocional, esta canción ha conectado con su público y reafirma su compromiso por crecer sin perder la esencia de su origen.
“Mi sueño es ser el primer artista urbano de Pasto que logre un reconocimiento global, que la gente escuche mis canciones y diga ‘ese talento viene del sur de Colombia’”, afirma Fersan con determinación. Esa meta lo impulsa cada día a trabajar con disciplina, explorar nuevos sonidos y mantenerse cercano a sus raíces culturales.
Riqueza cultural
Pasto, una ciudad reconocida por su riqueza cultural y su identidad festiva, ahora suma a su historia musical una figura emergente que quiere llevar su bandera mucho más allá de las montañas del Galeras. Con la misma pasión con la que los nariñenses celebran el Carnaval de Negros y Blancos, Fersan quiere contagiar al mundo con sus letras y su ritmo.
En un contexto donde la industria urbana crece vertiginosamente en Colombia, con figuras consolidadas en Medellín y Bogotá, la presencia de nuevos artistas desde otras regiones representa una bocanada de aire fresco para el género. Fersan es, sin duda, uno de esos talentos que comienzan a abrir camino con identidad propia.
Con trabajo constante, visión clara y una conexión sincera con sus oyentes, este joven pastuso ya empieza a marcar huella. El escenario está listo, y Fersan está decidido a ocuparlo.

