Desde este fin de semana, los agentes de aduanas en puertos, aeropuertos y bodegas de Estados Unidos comenzaron a cobrar el nuevo arancel base de 10% impuesto por el presidente Donald Trump para países como Brasil, Argentina, Chile Perú o Colombia.
Aunque se puede decir que nuestro país la sacó barata si se compara con los gravámenes impuestos a China (34%) o la Unión Europea (20%), hay preocupación por algunos productos del como el limón, el aguacate, las pulpas o los transformadores que correrán con desventaja ante competidores de México, país que por ahora se salva de la cascada de aranceles de Trump.
Al respecto, la presidenta ejecutiva de Amcham Colombia, María Claudia Lacouture, cámara binacional de inversión entre nuestro país y EE.UU., considera que este tipo de medidas genera más perdedores que ganadores.
Según la ejecutiva, lo más importante en este momento es mantener los diálogos a través de la diplomacia comercial y evitar comunicaciones de redes sociales que puedan agravar la situación, en un claro mensaje al presidente Gustavo Petro.
Si bien EE.UU. dijo que los aranceles son recíprocos y argumenta que Colombia les cobra a sus productos una tarifa equivalente de 10%, Lacouture precisó que de las 11.600 posiciones arancelarias existentes hay 8.000 en las que se cobra 0% arancel, mientras 3.600 que no están cobijadas por el Tratado de Libre Comercio tienen un promedio arancelario del 9%. “Esto quisiera decir que Colombia cobra, como arancel simple, 2,83%”.

