La historia de Luis Antonio Erazo Peña comienza en las coloridas calles de Pasto, una ciudad que ha sido testigo de su lucha, su amor por la escritura y su pasión por la vida. Nacido en 1939, Luis Antonio ha transitado por caminos difíciles, pero su historia ha sido una constante muestra de perseverancia y de cómo el arte puede ser un refugio y un motor de cambio en medio de la adversidad.
A lo largo de su vida, Luis Antonio estuvo vinculado al sector del transporte, pero las dificultades laborales lo dejaron en una situación complicada. A pesar de su arduo trabajo, nunca fue afiliado al sistema de seguridad social, quedando atrapado en un limbo económico. Sin embargo, su pasión por la escritura nunca se apagó. Actualmente, a sus 86 años, recibe el auxilio del adulto mayor, lo que le permite seguir adelante y continuar con sus proyectos literarios.
Talento nariñense
Su amor por las letras fue transmitido por su abuela, quien desde pequeño le inculcó la importancia de la lectura y la escritura. Fue ella quien sembró la semilla de un talento que con el tiempo florecería, y Luis Antonio comenzó a escribir versos hace aproximadamente 15 años, cuando aún trabajaba en el transporte. Entre trayecto y trayecto, y mientras manejaba su carro, el escritor se dedicaba a escribir, plasmando en sus hojas los relatos de un pasado lleno de historias y personajes que surgían de su imaginación.
Vivencias
A lo largo de su carrera literaria, Luis Antonio ha dado vida a varios libros que exploran la vida de Nariño y sus emblemáticos rincones. Su primer libro, «El viejo y los caballos», presenta a un personaje aventurero nacido en el barrio Marquetalia de Pasto, un joven llamado Juanito que recorre los paisajes más emblemáticos del departamento. La historia narra sus vivencias y su evolución de un niño inocente a un hombre marcado por las adversidades de su entorno.
A raíz de la vida de Juanito, Luis Antonio dio forma a su siguiente obra: «Juan el Bandido». Este libro profundiza en la vida de un joven que, debido a las circunstancias de su barrio peligroso, se convierte en ladrón, lo que lo lleva a enfrentarse a situaciones extremas y a un destino incierto.
El escritor no se detuvo ahí. ‘Imbilí’ e mis amores» es otra de sus creaciones, un homenaje a los amores y recuerdos del autor, que busca que la comunidad pastusa descubra y valore el potencial narrativo de su tierra y sus gentes.
Gracias al apoyo de la Casa de la Cultura Departamental, Luis Antonio ha podido continuar con su obra. La institución ha sido clave en la publicación de sus libros, permitiéndole imprimir sus escritos y difundirlos en la comunidad. Esto no solo le ha brindado un alivio económico, sino que le ha permitido compartir sus relatos con un público más amplio. El escritor se puede encontrar regularmente en el Parque Nariño, lugar que se ha convertido en su espacio para compartir su amor por la literatura con quienes se acercan a conocer su obra. Es un hombre que, a pesar de los obstáculos de la vida, sigue luchando por mantener viva la tradición literaria de su ciudad natal y por inspirar a nuevas generaciones con sus historias.

