Después de intensas mesas de diálogo y concertación entre el Gobierno Nacional, la Gobernación de Nariño, la Alcaldía de Tumaco y las comunidades organizadas, se lograron acuerdos que marcan un hito en la historia reciente de la región, con un compromiso firme de avanzar en la transformación social y territorial de este municipio del Pacífico nariñense.
Este pacto incluye una inyección de recursos superiores a los $170 mil millones destinados al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), la creación de 7 mesas técnicas para la transformación del territorio y una ruta integral de protección para los líderes sociales y comunitarios.
El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, quien estuvo al frente de las negociaciones, destacó la importancia de estos acuerdos como un ejemplo de que el diálogo es la ruta hacia la paz en territorios golpeados por el conflicto armado y la violencia.
Diálogo
«Demostramos al país que el diálogo es la ruta para la paz. Mientras en algunos territorios la crisis crece, aquí en Tumaco nos sentamos a construir soluciones reales para nuestras comunidades», expresó Escobar.
El Gobierno Nacional se comprometió a garantizar más de $170 mil millones para completar la implementación de este programa en Tumaco, que busca sustituir los cultivos ilícitos y ofrecer alternativas de desarrollo sostenible a las familias que dependen de estas actividades.
Una de las principales demandas de las comunidades organizadas fue la reactivación de los espacios de participación que habían sido suspendidos desde 2018. En este sentido, las organizaciones sociales de Tumaco, como Asoporca, Aczocar y los 22 Consejos Comunitarios de la región, celebraron el restablecimiento de estos mecanismos, los cuales permitirán un mayor involucramiento de las comunidades en la toma de decisiones que afectan directamente a su territorio.
Violencia
Uno de los temas más sensibles y urgentes en Tumaco y en toda la región del Pacífico es la violencia que afecta a los líderes sociales y comunitarios, quienes han sido objeto de amenazas, desplazamientos forzados e incluso asesinatos. En este contexto, se acordó una ruta de protección integral para los líderes sociales y étnicos, en la que participarán entidades como la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación y organismos de seguridad del Estado.
Katerine Ibargüen, una destacada líder social de Tumaco y Lenis Augusto Castro, representante legal de Recompas, celebraron los acuerdos alcanzados, afirmaron: «Este es un paso importante para que nuestros líderes puedan seguir trabajando por sus comunidades sin temor a represalias. Sabemos que la paz se construye en cada territorio, y este acuerdo es una muestra de que en Tumaco estamos avanzando hacia un futuro más seguro».
Desarrollo
Con estos acuerdos, Nariño reafirma su compromiso con la paz territorial y el desarrollo integral del Pacífico. A través de la implementación del PNIS, la creación de mesas técnicas y la protección de los líderes sociales, Tumaco da un paso significativo hacia la reconstrucción de su tejido social y la consolidación de la paz en un territorio históricamente afectado por el conflicto armado, el narcotráfico y la violencia.
El proceso de concertación que se ha vivido en Tumaco demuestra que, a pesar de las dificultades, el diálogo y la negociación siguen siendo herramientas clave para resolver los problemas más urgentes de las comunidades más afectadas por el conflicto armado en Colombia. Tal como lo expresó Gabriel Rondón, viceministro de Diálogo Social, “Tumaco es un ejemplo de que, con voluntad política, las mesas de diálogo pueden convertirse en el camino para resolver los problemas estructurales de las regiones más golpeadas por la violencia”.

