En la noche del viernes 14 de marzo, las autoridades lograron la captura de Marco Antonio Parra Rodríguez, señalado como el presunto asesino de Emily Villalba, la menor de 15 años que fue víctima de feminicidio en Chocontá, Cundinamarca. La detención se realizó en una zona rural de Facatativá gracias a información ciudadana y al trabajo coordinado de la Sijín Cundinamarca, según confirmó el gobernador Jorge Rey.
El papel clave de la comunidad
El mandatario destacó la importancia de la colaboración ciudadana en la captura del sospechoso, quien fue localizado tras la difusión de una recompensa de 20 millones de pesos. “Agradecemos a la fuente de información que permitió este resultado en tiempo récord”, señaló Rey, extendiendo su reconocimiento a la Policía de Cundinamarca, la Dijín y la Fiscalía por su rápida respuesta.
Detalles del crimen y hallazgo de la víctima
Emily Villalba desapareció el miércoles 12 de marzo alrededor de las 6:30 p. m. mientras regresaba a su hogar después de una cita odontológica. Un video difundido en redes sociales confirmó que la menor, vestida con su uniforme escolar, iba acompañada en sus últimos momentos antes de perderse su rastro.
Dos horas después de reportarse su desaparición, fue hallada en una zona boscosa con signos evidentes de agresión. Su teléfono celular, que aún estaba activo, ayudó a las autoridades a localizarla cerca de las 8:00 p. m. Aunque fue trasladada de inmediato a un centro médico del municipio, llegó sin signos vitales y su fallecimiento fue confirmado a las 8:38 p. m.

Investigación y antecedentes del capturado
El comandante de la Policía de Cundinamarca, coronel Andrés Serna, detalló que la menor presentaba laceraciones y hematomas en el cuello, así como golpes en las costillas. La causa de su muerte habría sido asfixia mecánica.
Las pruebas recopiladas en el lugar del crimen fueron presentadas ante un juez, señalando la presunta responsabilidad de Parra Rodríguez. Según información revelada por El Tiempo, el sospechoso ya tenía antecedentes judiciales por un asesinato cometido a finales del año 2000, proceso que fue llevado ante el Tribunal Superior Penal de Bogotá.
Con la captura de Parra Rodríguez, las autoridades esperan que se haga justicia en este caso que ha conmocionado al país, reforzando el compromiso de seguir combatiendo la violencia contra las mujeres y menores en Colombia.




