Valentina González denunció haber sido víctima de abuso de autoridad y agresión por parte de dos policías del CAI Jardín, identificando a uno de ellos como Óscar Eduardo Gutiérrez Velázquez. Según su testimonio, los uniformados la golpearon, la tomaron del cabello y la arrojaron al suelo, para luego propinarle varias patadas.
“Les dije que no me pegaran, que soy una mujer, pero me respondieron que no lo era, que soy lesbiana y machorra”, relató la víctima. Y afirmó que, pese a los reclamos de su hermana y sus padres, los agentes continuaron con la agresión, manteniendo una actitud discriminatoria. El hecho ocurrió en el barrio El Bunde.
Este caso refleja una preocupante muestra de homofobia dentro de las instituciones, una problemática que sigue vulnerando los derechos de la comunidad LGBTIQ+. La discriminación basada en la orientación sexual o identidad de género no solo perpetúa la violencia, sino que también refuerza estigmas y barreras en la sociedad.
La homofobia en cuerpos de seguridad es especialmente alarmante, pues quienes deben proteger a la ciudadanía terminan reproduciendo discursos de odio y abusando de su autoridad.
Los familiares de la víctima han exigido una investigación rigurosa y sanciones ejemplares para los responsables, recordando que la igualdad y el respeto son principios fundamentales en una democracia.

