Andrés Rojas, negociador.

En Tumaco marcharon exigiendo respeto a los acuerdos de paz

El municipio de Tumaco fue escenario de una marcha multitudinaria que reunió a miles de personas provenientes de Consejos Comunitarios y Resguardos Indígenas, quienes salieron a las calles para alzar su voz y exigir el cumplimiento de los acuerdos de paz firmados en años anteriores.

Con banderas, pancartas y consignas que clamaban por la paz y la justicia social, los manifestantes se dirigieron a la Alcaldía municipal para hacer un llamado a la atención de las autoridades nacionales e internacionales sobre lo que consideran una amenaza inminente a la estabilidad del territorio.

El motivo principal de la movilización fue la exigencia de la liberación de Andrés Rojas, conocido como alias Araña, quien se desempeñaba como negociador del proceso de paz con varios grupos armados ilegales en la región.

Conflicto

Rojas fue capturado bajo cargos de actividades ilícitas relacionadas con el conflicto armado, lo que ha generado un fuerte rechazo entre las comunidades que lo consideran un líder comprometido con el proceso de reconciliación en la zona.

El contexto de la movilización es complejo. Tumaco, en el departamento de Nariño, ha sido históricamente una de las zonas más afectadas por el conflicto armado en Colombia, con una marcada presencia de grupos armados ilegales, el narcotráfico y la violencia generalizada.

Las comunidades afrodescendientes y las poblaciones indígenas han sido las más vulnerables en este escenario de guerra, ya lo largo de los años, han luchado por una paz duradera que les permita vivir en condiciones dignas.

loading...
Esperanza

Los acuerdos de paz firmados en 2016 entre el gobierno colombiano y las Farc, y más recientemente con otros actores armados, representaron una luz de esperanza para muchos en el territorio. Sin embargo, para los líderes de las comunidades, la situación sigue siendo incierta.

La marcha que transcurrió sin mayores altercados, fue un acto de resistencia pacífica, en la que se hizo un llamado a la solidaridad y la reflexión sobre los costos humanos y sociales de la violencia persistente en la región. Con banderas ondeando al viento y cánticos por la paz, los manifestantes intentaron hacer visible la situación que atraviesan las comunidades y las tensiones que viven a diario.

Los líderes de la manifestación señalaron que la falta de seguridad, el abandono estatal y el recrudecimiento del conflicto con nuevos actores armados están generando un ambiente de incertidumbre y miedo.