La majestuosidad del río Patía no solo atrae a los amantes de la naturaleza, sino que también es un puente hacia el pasado ancestral de una región rica en historia y tradiciones. El destino perfecto para quienes buscan un equilibrio entre adrenalina, historia y conexión con las raíces más profundas de nuestra tierra, el rafting en el río Patía se ha convertido en una experiencia única en el suroeste colombiano.
La actividad, organizada por Patía y Travesía Ecoturismo de Aventura en Pasto, invita a los participantes a embarcarse en una experiencia que va más allá de la emoción del rafting. Con el recorrido de 14 km de aguas clase III, la travesía no solo reta a los aventureros, sino que también los sumerge en el relato milenario del Pueblo Perdido de la Sal, una civilización que dejó huellas imborrables en esta región.
Paisajes
A lo largo del recorrido, que inicia en la vereda El Vado, a solo 10 minutos de Remolino, y culmina en el estadero Tierra de Sol, los participantes disfrutarán de paisajes naturales imponentes, llenos de montañas, selvas y aguas cristalinas. Durante el trayecto de tres horas, los guías expertos harán dos paradas estratégicas donde compartirán relatos fascinantes sobre esta civilización ancestral, cuyas huellas perduran en el territorio, y sobre la histórica Sal, un elemento vital para la vida y cultura de este pueblo.
Cada remolino, cada corriente de agua, parece susurrar historias olvidadas, invitando a los viajeros a un contacto profundo con la naturaleza y el legado de los pueblos que habitaron esta tierra. Además de la adrenalina, la actividad ofrece momentos de reflexión y contemplación, permitiendo a los participantes conectar con una historia que sigue viva en los rincones más remotos de la región.
Inmersión
Para quienes buscan una experiencia más breve pero igualmente inmersiva, Travesía Ecoturismo ofrece una alternativa de 8 km y 1.5 horas, denominada La Ruta del Pueblo Perdido. Con dos paradas interpretativas, esta ruta de rafting más corta sigue ofreciendo una profunda conexión con la historia local, sin perder la esencia de la aventura. Erick Muñoz, profesional en turismo y líder de Travesía Ecoturismo en Pasto, destaca que con esta actividad se busca activar varios sectores rurales de Nariño, generando oportunidades económicas para familias locales y ayudando a preservar los valores culturales y naturales de la región. A través de este turismo de aventura, se abre una puerta para que tanto los nariñenses como los visitantes disfruten de la adrenalina y, al mismo tiempo, redescubran el vasto legado histórico de la región.




