Nubes negras se ciernen sobre el panorama de las elecciones atípicas que se realizarán este año en los departamentos del Putumayo y Nariño y también en los comicios legislativos y para la Presidencia de la República del 2026.
Por un lado, tenemos una situación a la que ya nos hemos referido y preocupa profundamente a las autoridades electorales, puesto que la amenaza continua y por el momento, no aparece una solución a la vista. La cuestión es que los comicios corren el riesgo de quedase sin plata, ante el feroz tijeretazo del Ministerio de Hacienda, que prácticamente cortó los recursos a la mitad. ¿Qué significa esto? Pues que esa falta de dinero se va a reflejar de manera nefasta, en lo que tiene que ver con la organización de las elecciones, puesto que serán muchos los mecanismos que ante la falta de recursos tendrán que obviarse, puesto no se va a contar con los fondos para pagarle a los miles de trabajadores que se requieren en los diferentes departamentos del paìs.
En ese sentido, la amenaza está allí, latente, pero tiene que haber una manera para capitalizar los importantes procesos que se avecinan. La plata tiene que salir de alguna manera, ya que sería un duro golpe para nuestra democracia, el que se hicieran unas elecciones, carentes de las más elementales medidas de seguridad, lo que sin duda alguna se prestaría para la ocurrencia de numerosas irregularidades.
Pero aparte de ese enorme problema que se cierne sobre la organización de las elecciones que están programas para este año y el próximo, en las últimas horas, el Registrador Nacional del Estado Civil, Hernán Penagos, dijo que los comicios tienen otro gran enemigo y en ese sentido se refirió a los grupos alzados en armas, que ya han mostrado sus intenciones de involucrarse en los comicios.
El funcionario se refiere de manera concreta a las elecciones para gobernador y alcalde de Puerto Guzmán fijadas para el mes de marzo, en el departamento del Putumayo. Al respecto, Penagos es tajante al señalar que ese proceso electoral se encuentra en estos momentos en alto riesgo ante la alta presencia de organizaciones al margen de la ley que desde ya muestran sus oscuros propósitos de infiltrarse en los comicios.
La triste realidad es que, en estos instantes en el departamento del Putumayo, ya se tienen informaciones sobre posibles episodios de intimidación al elector, especialmente en lo que tiene que ver con la elección del nuevo Gobernador, para la cual se inscribieron 4 candidatos.
Además, se habla de amenazas a los simpatizantes de algunos de los aspirantes, así como la circulación de panfletos y anónimos, lo que está contribuyendo a crear un ambiente de zozobra y temor entre la población.
Para nadie es un secreto que en el departamento del Putumayo, proliferan los grupos delictivos, lo cual no constituye ninguna garantía para los comicios que se avecinan. Nos referimos a una región en la que tradicionalmente la violencia y otros desmanes suelen acompañar los procesos electorales y ahora de acuerdo con las informaciones que comienzan a llegar, todo hace pensar que la situación es bastante delicada.
De allí, la obligación que tiene el Gobierno Nacional de los clamores que vienen lanzando las autoridades electorales, comenzando por la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo Nacional Electoral. Muy bien, dicen que guerra avisada no mata soldado y las alertas llueven por doquier, lo que a todos nos inquieta bastante, ya que es nuestra Democracia la que está en juego.

