En el corregimiento de La Victoria, municipio de Ipiales, Nariño, se conoció una presunta estafa de las denominadas pirámides, la cual habría dejado a varios habitantes en la quiebra.
Se estima que la estructura fraudulenta, liderada aparentemente por una mujer y sus hijos, se apropió de más de 33 mil millones de pesos provenientes de los aportes de ciudadanos locales, así como de inversionistas ecuatorianos y residentes de Ipiales. Según testimonios de afectados, la mujer, conocida en la comunidad por ser humilde, habría sido utilizada como fachada para operar este esquema fraudulento.
En diciembre del año 2024, al parecer tanto ella como sus hijos habrían abandonado la localidad sin dejar rastro, llevándose consigo lo que sería el dinero recaudado y dejando a los inversionistas endeudados y en la bancarrota. Las pérdidas económicas han golpeado duramente la economía local, pues muchas personas habrían invertido sus ahorros e incluso aparentemente se endeudaron con la esperanza de obtener grandes ganancias.

