Este Jueves 12 de diciembre del 2024, el Consejo de Estado abordará el recurso de súplica presentado por Luis Alfonso Escobar, gobernador de Nariño, en un caso que podría marcar un precedente político en la región. Escobar enfrenta una demanda por presunta doble militancia, basada en su apoyo a Nicolás Toro como alcalde de Pasto, un candidato externo a su coalición del Pacto Histórico. De confirmarse la sentencia, se anularía su elección, provocando una crisis institucional y dejando a Nariño sin gobernador electo mientras se define un sucesor provisional.
El caso se fundamenta en el artículo 139 de la Ley 1437 de 2011, que prohíbe a los candidatos respaldar a figuras de coaliciones distintas a las que los postularon. La demanda argumenta que Escobar violó esta norma al no respaldar a Jimmy Pedreros, el candidato oficial del Pacto Histórico, y en su lugar apoyar a Toro, avalado por una coalición contraria.
La defensa del gobernador busca desmontar estas acusaciones, pero el proceso ya muestra signos preocupantes: el Consejo de Estado ha rechazado pruebas claves solicitadas por su equipo legal y ha dado paso a los alegatos finales. Este escenario sugiere que el tribunal podría inclinarse por ratificar la nulidad de la elección, lo que generaría una transición caótica en un departamento históricamente marcado por tensiones políticas y sociales.
Si el recurso es aceptado, Escobar tendría la oportunidad de completar su mandato, aunque con una legitimidad cuestionada. Por el contrario, su destitución dejaría al Pacto Histórico debilitado y abriría un vacío de poder en una región estratégica. Sea cual sea el fallo, este proceso evidenciará los desafíos de construir una política coherente y transparente en Nariño.

