Emma España, nacida en la ciudad de Pasto, ha dedicado su vida a una tradición que comenzó cuando tenía apenas 7 años. Junto a su hermano Napoleón España, empezó a construir pesebres en su hogar. Lo que comenzó como un pequeño proyecto infantil se fue transformando en una obra monumental que, con el paso de los años, ha llegado a ser uno de los pesebres más grandes de la región.
Cada año, Emma y su familia se encargan de diseñar y montar una nueva edición de su pesebre, el cual no solo destaca por su tamaño, sino por los detalles y figuras que representan la vida campesina de Nariño. Con luces, fuentes de agua, motores y una gran cantidad de figuras, su pesebre no solo se convierte en un símbolo de la Navidad, sino en un homenaje a las tradiciones de su tierra.

Detalles
En total, el pesebre cuenta con más de 200 figuras, entre ellas casas, muñecos, animales y escenas típicas, que cada uno de los miembros de la familia contribuye a crear. Este pesebre, que mide aproximadamente 15 metros cuadrados, se coloca cada año con más detalles y elementos que se suman a través de las generaciones.
Cada figura, cada muñeco, tiene una historia que contar, una historia que rememora las costumbres y vivencias de las familias campesinas de Nariño, y es precisamente esa esencia la que Emma y su familia buscan transmitir a todos los que visitan su hogar.

Generaciones
El pesebre se encuentra ubicado en el barrio Centro de Pasto, entre los sectores de Santiago y San Felipe, convirtiéndose en un atractivo turístico para los habitantes y visitantes de la ciudad. A medida que se acerca el fin de este año, que da paso al 2025, las expectativas crecen sobre qué nuevas figuras se añadirán al pesebre que ya es tradición. Cada año, las generaciones de la familia España continúan pasando este legado, haciendo que la historia de su pesebre siga creciendo y manteniendo viva la cultura de la región. Para Emma España, esta tradición no es solo una forma de celebrar la Navidad, sino una manera de mantener vivas las raíces y costumbres que han definido la vida de su familia y de toda una región. Sin lugar a dudas, el pesebre de Emma España se ha convertido en un símbolo del amor por la tradición y la cultura nariñense, y en una obra que, año tras año, continúa emocionando a todos aquellos que la descubren.

