La reciente acción del representante a la Cámara Miguel Polo Polo ha generado una ola de indignación tras lo que se consideró un ultraje a las Madres de los Falsos Positivos de Colombia (Mafapo), quienes realizaron un homenaje para honrar a sus hijos asesinados y desaparecidos por el Estado. En este contexto, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) expresó su rechazo rotundo hacia los actos de odio cometidos por Polo Polo, señalando que sus acciones fueron una afrenta contra las expresiones simbólicas y artísticas de las madres que buscan justicia por los crímenes cometidos.
Las madres, cuyas víctimas fueron asesinadas en los años 2000 y presentadas de manera falsa como guerrilleros dados de baja en combate, llevaron a cabo su homenaje en la Plaza Rafael Núñez, un espacio del Capitolio Nacional. Allí, colocaron botas de caucho pintadas, un símbolo que hace referencia a las prendas que los agentes del Estado colocaban sobre los cadáveres de sus hijos para uniformarlos y hacerlos pasar por combatientes muertos en acción, con el fin de encubrir los Ā«falsos positivosĀ».
Este acto artístico y simbólico fue el culmen de una serie de intervenciones previas, como la que las madres realizaron en marzo de este año en la Plaza de Bolívar, con la actividad denominada “Mujeres con las botas bien puestas”. En esa ocasión, pintaron treinta pares de botas de caucho con dibujos y cifras, entre las que destacaba el número 6.402
La respuesta de Polo Polo a este homenaje fue percibida como un acto de desprecio hacia las madres y su dolor, lo que desató una fuerte reacción tanto de la sociedad civil como de organizaciones de derechos humanos y justicia transicional. La JEP, en particular, subrayó que estos actos de odio no solo ignoran la lucha de las madres por la memoria, la verdad y la justicia, sino que también atentan contra el proceso de reconciliación y reparación que es esencial para el país en el contexto de la paz.
Este incidente resalta las tensiones persistentes en Colombia sobre el reconocimiento de las víctimas del conflicto armado y el papel del Estado en los crímenes de lesa humanidad, como los falsos positivos, que siguen siendo un tema de debate y controversia en la política y la sociedad colombiana.

