Las declaraciones de la vicepresidenta Francia Márquez, en las que expresó sentirse orgullosa de su trabajo, generaron una fuerte reacción tanto en el Congreso como en el país, especialmente después de un debate liderado por el senador Carlos Fernando Motoa. Su pregunta, “¿orgullosa de qué?”, apuntó a lo que él considera un desempeño deficiente del Ministerio de la Igualdad, cuya ejecución presupuestaria es alarmantemente baja, con apenas un 2% de ejecución hasta la fecha. De ese 2%, el 69% corresponde a gastos de funcionamiento, lo que significa que se ha destinado en su mayoría a cubrir gastos administrativos y no a programas o proyectos concretos.
El Ministerio de la Igualdad tiene un presupuesto asignado de 1.8 billones de pesos, pero según las denuncias de Motoa, los resultados no son satisfactorios. La baja ejecución de los recursos ha sido uno de los puntos críticos señalados por el senador, quien también ha puesto en evidencia la duplicidad de funciones dentro de la estructura del ministerio, lo que podría estar afectando la eficiencia y el buen uso de los recursos públicos.
Motoa también alertó sobre el impacto que esto podría tener en otros sectores, señalando, por ejemplo, que el Ministerio del Deporte podría enfrentar un recorte del 66% en su presupuesto para el año 2025, lo que generaría aún más presión sobre la asignación de recursos.
Además, de acuerdo con información que Al Oído conoció, 4 de los 5 programas del Ministerio de la Igualdad están ejecutando 0% de su presupuesto, lo que refuerza la percepción de que el ministerio no ha logrado generar resultados tangibles para el país. Este bajo desempeño ha llevado a algunos a cuestionar si realmente tiene sentido mantener el ministerio, planteando incluso la posibilidad de su eliminación en 2026, si la situación no mejora.
El debate plantea preguntas sobre la eficacia del gasto público y si la creación de ciertos ministerios está realmente contribuyendo a los objetivos de desarrollo social del país, o si, por el contrario, los recursos podrían ser mejor destinados a otras áreas con mayores necesidades.

