Las instalaciones de la Universidad Mariana se convirtieron en el punto de encuentro de la comunidad académica y de aficionados al fútbol para el conversatorio departamental ‘Hablemos de Fútbol, Barrismo y Mujeres’. Esta iniciativa, que busca promover el diálogo sobre el papel del deporte en la construcción de paz y empoderamiento social, reunió a estudiantes, académicos y representantes de grupos de barrismo social.
El evento se centró en resaltar el impacto positivo que tiene el barrismo social en la vida de muchas jóvenes, quienes están utilizando esta plataforma no solo para expresar su pasión por el fútbol, sino también para abogar por el cambio social y la equidad de género.
Convicción
María Fernanda Coral, estudiante de Administración de Empresas y coordinadora del Comité Femenino de Attake Massivo, fue una de las voces principales. Coral enfatizó que “el barrismo está jugando un papel importante en la sociedad, puesto que se está construyendo paz”.
Con una firme convicción, destacó que las mujeres están asumiendo roles de liderazgo y tomando la iniciativa en procesos que buscan transformar realidades. “Queremos dar a conocer que las mujeres, en lugar de ser vistas solo en espacios limitados, están llevando estrategias para liderar y fomentar el cambio social en nuestra sociedad”, puntualizó.
Experiencia
El conversatorio no solo sirvió como plataforma para compartir experiencias, sino que también buscó inspirar a más jóvenes a involucrarse en el barrismo social. A lo largo del evento, se presentaron diversas iniciativas lideradas por mujeres en el ámbito del deportes y proyectos comunitarios que promueven el respeto, la inclusión y la igualdad.
Herramienta
La importancia del deporte como herramienta de transformación social fue otro de los puntos clave del encuentro. Los panelistas coincidieron en que el fútbol, al ser un fenómeno social de gran alcance, puede utilizarse para fomentar valores como la solidaridad, el trabajo en equipo y la tolerancia. El barrismo, en este sentido, se convierte en un vehículo para construir comunidades más cohesivas y resilientes.
Con el cierre del evento, se consolidó la idea de que el barrismo social, impulsado por mujeres decididas y comprometidas, es un camino viable hacia la construcción de un futuro más equitativo y pacífico, donde el fútbol sea un motor de transformación y un espacio de inclusión para todos.

