Alexander Baquero, alcalde de la ciudad, llevó a cabo el lanzamiento oficial del Festival Llanero de Villavicencio en el emblemático Cerro El Redentor. Este evento cultural tiene como objetivo resaltar las tradiciones llaneras y promover el turismo en la región.
Controversia
Durante su discurso, el alcalde Baquero expresó su entusiasmo por la realización del festival, afirmando que el Cerro El Redentor y el monumento a Cristo Rey han estado sujetos a un proceso de limpieza y embellecimiento permanente. «Para la realización del Festival Llanero 2024, estarán debidamente acondicionados para que propios y visitantes vuelvan a disfrutar de un escenario digno para esta clase de eventos», aseguró Baquero, generando expectativas entre los organizadores y asistentes.
Sin embargo, el lanzamiento del festival no estuvo exento de controversia. En medio de la celebración, la ciudad enfrentaba una crisis de suministro de agua, lo que llevó a los residentes a expresar su descontento respecto a la suma de dinero invertido en el festival. Muchos cuestionaron la decisión del gobierno local de destinar recursos a un evento festivo cuando la bocatoma, encargada de regular el suministro de agua en Villavicencio, aún no había sido reparada
Comunidad
La situación provocó un debate entre los ciudadanos, quienes argumentaron que priorizar un festival sobre la solución de problemas básicos como el acceso al agua potable era una falta de consideración hacia las necesidades de la comunidad. En redes sociales, los comentarios se multiplicaron, y algunos residentes pidieron una mayor transparencia en la gestión de recursos públicos. A pesar de las críticas, el alcalde defendió la importancia del Festival Llanero como un medio para impulsar la economía local y promover la cultura llanera. La administración municipal espera que el evento atraiga a visitantes de diferentes partes del país, lo que podría beneficiar a los comerciantes y emprendedores de la región.
El lanzamiento del festival se convirtió en un punto de encuentro para los amantes de la música llanera y las tradiciones de la región, mientras que la discusión sobre la falta de agua y el uso de recursos públicos sigue latente en la comunidad villavicense. La administración de Baquero se enfrenta al desafío de equilibrar la celebración cultural con la atención a las necesidades básicas de sus ciudadanos.

