De acuerdo con un estudio liderado por la Universidad Central de Bogotá, entre 2008 y 2024 han muerto más de 250 hinchas a raíz de los enfrentamientos generados por la intolerancia de las personas seguidoras del fútbol.
La noche de terror que se vivió en el estadio Atanasio Girardot este jueves 26 de septiembre tras los disturbios entre hinchas de Junior de Barranquilla y Atlético Nacional fue el resultado de otro episodio de intolerancia generado en lo que debería de ser un ambiente de fiesta y paz.
A raíz de todo esto, un estudio de la Universidad Central de Bogotá reveló que cada 20 días muere un hincha en Colombia por este tipo de actos que ocurren antes o después de un partido del Fútbol Profesional Colombiano en los diferentes estadios del país.
El partido, que tuvo que ser suspendido al minuto 52 cuando el marcado iba 2-0 a favor del equipo verde paisa, abrió nuevamente el debate sobre la violencia e inseguridad dentro de los estadios.
Lo que pasó en el Atanasio
Una batalla campal se dio entre las graderías de norte y occidental, alta y baja del Atanasio Girardot. ¿La razón? Los videos publicados en redes sociales detallaron que todo pudo comenzar por el robo de un bombo a los de Junior, o el robo de un trapo (bandera) a los de Nacional, o hasta la celebración provocadora de Marino Hinestroza.
Todo al final se resumió en otro caso de violencia e intolerancia entre hinchas o integrantes de las llamadas barras bravas, que al parecer fue iniciado por los de Junior, pero que fue terminado por los de Nacional.
Con armas contundentes como navajas, palos, piedras, machetes y hasta armas de fuego “hechizas”, (es decir, hechas a mano) los hinchas de ambos equipos se atacaron al exterior e interior de las gradas del estadio mientras las autoridades intentaban evacuar a los ‘junioristas’.

