Ecuador enfrenta una crisis por incendios, apagones y una sequía sin precedentes

A la crisis de inseguridad que enfrenta el país andino, se han sumado otros problemas: incendios que han cubierto de humo a Quito, escasez de agua y cortes de electricidad. La situación es alarmante.

«Es como un castigo», comenta Fernando Muirragui, con los ojos irritados por el humo que envuelve la capital, mientras reflexiona sobre las dificultades que atraviesa Ecuador. El país, acostumbrado a lidiar con crisis, enfrenta su peor sequía en 61 años, apagones y devastadores incendios forestales. La capital ha declarado estado de emergencia debido a los 27 incendios forestales activos el martes, algunos de los cuales aún siguen ardiendo, cubriendo la ciudad con humo y cenizas.

«Ayer fue una locura, parecía un infierno (…). Esto es un desastre», declaró Rolando Marcillo, de 60 años, dueño de una carpintería en el barrio Bellavista, en el este de Quito. Vecinos desesperados clamaban por agua mientras el fuego se reavivaba. «Los problemas se nos han ido acumulando. Aguantamos los cortes de luz, pero lo de los incendios ya es demasiado», añadió.

El fuego ha puesto en riesgo tanto barrios humildes como zonas residenciales exclusivas, mientras alrededor de 2.000 bomberos, militares, policías, rescatistas y voluntarios trabajan juntos para sofocar las llamas. Vecinos usan mascarillas para protegerse del humo, y periodistas reportaron la muerte de varias aves de corral debido a los incendios.

Para Muirragui, de 56 años, esta serie de calamidades «parece un castigo». Aunque su casa se salvó de las llamas, una vivienda cercana fue completamente destruida. En el barrio Bellavista, uno de los epicentros de los incendios, un vecino exclamó al ver a la prensa: «No necesitamos fotos, necesitamos manos». Una persona ha sido detenida como sospechosa de iniciar el fuego.

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Cortes de luz y precios en aumento

La denominada «crisis hídrica» ha obligado al gobierno a declarar la alerta roja en 20 de las 24 provincias de Ecuador. Este año se han registrado 3.300 incendios forestales, que han dejado 14 heridos y afectado a casi 800 personas, según la Secretaría de Riesgos.

La sequía, que ya lleva tres meses, ha reducido los niveles de los embalses hidroeléctricos a mínimos históricos, afectando la capacidad de estas plantas que suministran el 70% de la demanda energética nacional. Esto ha llevado a racionamientos de energía que pueden durar hasta 12 horas por día. Cada hora de apagón le cuesta a Ecuador aproximadamente 12 millones de dólares, según el sector empresarial.

Además de los apagones, la falta de agua potable y el aumento de precios agravan la situación. Los precios de productos agrícolas están subiendo debido a las dificultades que la sequía impone en la producción. «Todo está subiendo», comenta Consuelo, un ama de casa de 59 años, quien por miedo a la inseguridad generada por el narcotráfico prefiere no dar su apellido. «En las fruterías, la funda de verduras sigue costando un dólar, pero trae menos tomates, cebollas y pimientos. Los vendedores piensan que no nos damos cuenta», agregó.