Por: Ricaurte Losada Valderrama
De Grecia su cuna, cuna también de la democracia, así hubiera sido recortada por la exclusión a raíz de la esclavitud, a Francia, otra cuna de los derechos humanos por la declaración de 1789, los juegos olímpicos como todas las expresiones competitivas, producen resultados a cada país y a cada competidor, de acuerdo al progreso y desarrollo de sus pueblos.
Por ello los olímpicos los ganó de lejos Estados Unidos, seguido de China, la segunda potencia mundial, donde Colombia se ubicó apenas en el puesto 66, con solo tres medallas de plata y una de bronce, gracias a las hazañas y epopeyas de Ángel Barajas, Yeison López, Mari Leivis y Tatiana Rentería, lo cual muestra que entre nuestras tantas necesidades apremiantes, una es incentivar una mayor y amplia cultura deportiva, tan escasa que de manera general, quienes hacen algún ejercicio físico, lo hacen por sacar a su mascota.
Entonces, ojalá que por haber visto en acción por dos semanas a tantos deportistas, nos hayamos incentivado a practicar algún deporte y sobre todo a hacer ejercicio de manera regular, pues hay que partir de lo más determinante e importante para todo ser humano: la salud y la vida.
Es elemental que la vida depende de la salud y el deporte conlleva necesariamente ejercicio y, el ejercicio, al implicar movimiento, es también necesariamente vida, que mejora el ánimo, evita y controla el estrés y, haciéndolo competitivo posibilita la integración y la socialización.
La actividad física regular mejora la fuerza muscular y aumenta la resistencia, envía oxígeno y nutrientes a los tejidos y ayuda a que el sistema cardiovascular funcione mejor y con mayor eficacia y cuando la salud del corazón y los pulmones mejora, hay más energía.
El ejercicio también previene la presión arterial alta. Mantenerse activo aumenta el colesterol bueno y reduce los triglicéridos. Controla la diabetes, la depresión, la ansiedad, muchos tipos de cáncer, la artritis y hasta las caídas, ayuda a mejorar la función cognitiva y contribuye a reducir el riesgo de muerte por todas las causas.
La actividad física estimula muchas sustancias químicas cerebrales que nos hacen sentir más felices, más relajados, aumentando la confianza y mejorando la autoestima.
La actividad física regular ayuda a dormir más rápido, mejor y más profundamente, mejora los niveles de energía y da más confianza en el aspecto físico, lo que potencia la vida sexual.
El ejercicio y la actividad física son divertidos. Dan la oportunidad de desconectarse, disfrutar del aire libre y realizar actividades que dan felicidad. La actividad física también ayuda a conectar con la familia y los amigos en un entorno social divertido, entre tantas bondades.
De modo que la invitación es a que después de haber visto a otros compitiendo en tan distintos deportes y frente a los lánguidos resultados de Colombia, por la razón esencial que ya expresé, la invitación es a practicar un deporte, o en todo caso, a hacer ejercicio de manera regular y a aumentar la limitada esperanza de salir un día del atraso, el subdesarrollo, la corrupción, la guerra, la polarización, sobre todo la extrema y para que haya, entre tantas prioridades, programas de Estado y no de Gobierno, que nos permitan competir en mejores condiciones.
@ricaurtelosada

