En la zona rural de Ciénaga de Oro, Córdoba, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de Esteban Rafael Urueta González, un destacado ganadero y empresario de la región, quien había desaparecido el martes 10 de septiembre mientras se dirigía a una de sus fincas. Junto a él, se encontraron los cuerpos de sus dos empleados, Fredys Manuel Beleño Acosta y Gerardo de los Santos Marzola Coronado.
Según la información preliminar, Urueta recibió una llamada de uno de sus empleados antes de tomar la ruta Planeta Rica-Pueblo Nuevo. Horas más tarde, su camioneta Toyota Hilux fue encontrada abandonada, lo que levantó sospechas de un posible secuestro mientras regresaba a su vivienda.
El presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, señaló a Cristian Petro, un trabajador de una de las fincas de Urueta, como presunto responsable del asesinato. Petro se entregó a las autoridades en Montería, y las primeras investigaciones sugieren que el crimen podría estar vinculado al robo de 700 reses de una de las propiedades de Urueta. Cristian Petro se desempeñaba como administrador de una finca ubicada cerca del corregimiento de Rabo Largo, en la zona rural de Cereté, próxima a Ciénaga de Oro.
Tras el hallazgo de los cuerpos, se convocó a un Consejo Extraordinario de Seguridad, encabezado por el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, para tomar medidas y establecer una recompensa por información sobre los responsables. Según informes preliminares, Urueta habría sido asesinado a golpes, mientras que sus empleados fueron quemados. El vehículo del empresario fue inspeccionado por el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía, y las autoridades no descartan que el abandono de la camioneta fuera una maniobra para desviar la atención de los investigadores.
Diversos gremios ganaderos han expresado su pesar por el trágico asesinato de Urueta González. La Asociación de Exportadores de Ganado en Pie (AEXGAN) emitió un comunicado condenando el crimen y ofreciendo condolencias a las familias de las víctimas. Juan Gonzalo Botero, presidente de AEXGAN, expresó: «Este acto nos llena de dolor e indignación. Nos solidarizamos con las familias de Esteban Urueta y sus compañeros en estos momentos tan difíciles».
Por su parte, Fedegán reiteró su llamado a mejorar la seguridad en las zonas rurales. «Los ganaderos estamos cansados de la violencia en el campo. Exigimos al Gobierno Nacional que garantice la seguridad para que podamos seguir trabajando y contribuyendo al desarrollo del país».

