La vida de José Jarri Sánchez y su familia cambió drásticamente cuando un derrame cerebral lo dejó postrado en su hogar del barrio Ezequiel Moreno, sumiendo a la familia en una angustiante pesadilla. Con 86 años de edad, José ahora depende de la atención constante de su hijo, quien hace un llamado desesperado a la comunidad para recibir ayuda en medio de esta crisis.
«Mi padre sufrió un derrame cerebral y estuvimos casi 10 días en una unidad médica, pero salió malito antes de ayer», relata el hijo de José, visiblemente afectado por la situación. Además de lidiar con las secuelas de este trágico evento, José enfrenta complicaciones de salud adicionales, como epilepsia, diabetes y la amputación de un dedo del pie debido a la diabetes, lo que agrava aún más su condición.
La familia, que reside en Pasto desde el 2022, se encuentra en una situación de extrema precariedad económica, sin recibir ningún tipo de ayuda del estado. «Somos de escasos recursos, somos un núcleo familiar compuesto por mi papá, mis dos hijos de 5 y 12 años, y yo», explica el hijo de José. «Además, mi hijo más pequeño tiene autismo, lo que añade una capa adicional de complejidad a nuestra situación».
Difícil situación
Ante la falta de recursos y la urgente necesidad de atención médica y cuidados para José, la familia solicita la colaboración de la comunidad. Se requieren pañales, pañitos húmedos, cremas, cobijas, ropa y alimentos para hacer frente a esta difícil situación. «En realidad, no tenemos nada», afirma el hijo de José, cuyo número de contacto es 3164203802 para aquellos que deseen brindar su ayuda y solidaridad. La historia de José Jarri Sánchez y su familia es un recordatorio conmovedor de la importancia de la empatía y la solidaridad en tiempos de crisis. En medio de la adversidad, la comunidad de Pasto tiene la oportunidad de unirse para brindar apoyo y alivio a una familia que enfrenta una situación desesperada.

