Sofonías Rodríguez

REFORESTAMOS, O NOS MORIMOS DE AGUA

Por: Sofonías Rodríguez M.

Suena como advertencia, pero más que ello es hacer alusión  a una de las más crueles realidades que vivirá el mundo dentro de poco si nadie se preocupa, ni se proponen acciones concretas para recuperar las fuentes de agua que poco a poco van perdiendo su caudal. La gente del común  piensa que es problema del estado y que las entidades gubernamentales son las encargadas de superar este mal.-

Sabemos que la deforestación es conocida como el proceso de eliminación de diversos bosques  naturales a través de la acción del mismo hombre, que por distintas causas lo hace. Esta tiene un impacto directo sobre lo ecosistemas ambientales con la pérdida del hábitat de numerosas especies de animales, así como  el cambio del ciclo  de agua y el aumento de emisión de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Sin culparlo del todo, pero campesino (sus razones tiene) es el que más ha pecado cortando árboles para  sacar leña y utilizarla en la preparación diaria de sus alimentos , o para delimitar sus terrenos con postes y alambre de pua.-Los llamados desmontes en donde queman grandes extensiones según ellos para que la tierra se purifique y se sane de plagas propias de estas regiones.-

Pero fuera del sector rural hay gente que quiere remodelar sus fincas  con piscinas y campos recreacionales talando árboles de manera indiscriminada, sin detenerse a pensar el mal que están causando un daño irreparable a la naturaleza, que cada vez ve más disminuidas sus fuentes hídricas. Hace falta conciencia ciudadana para evitar que estos desmanes sucedan siempre.-

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Algunas de las soluciones para hacer frente a los crueles atentados de fauna y flora pueden ser entre otras:sembrar árboles cuanto más se pueda, ojalá con especies que puedan adaptarse a los diferentes pisos térmicos, ahorrar energía, reducir el consumo de papel, utilizar en lo posible productos orgánicos, que crecen sin necesidad de emplear sustancias químicas y procurar la plantación de árboles nativos lógicamente con el permiso de entidades oficiales.

El problema de la deforestación es grave y si no se toman las medidas y las acciones necesarias para detener los continuos abusos de gente inescrupulosa y ajena a ciudad la naturaleza, no sabemos cuál será nuestro futuro y sobre todo el de las nuevas generaciones. Por eso decimos:” REFORESTAMOS, O NOS MORIMOS DE AGUA”