Alarma en Ipiales por aumento de los índices de agresión sexual

En los últimos meses, el municipio de Ipiales ha experimentado un preocupante aumento en los casos de abuso sexual, especialmente entre la población menor de 16 años.

De acuerdo con las estadísticas proporcionadas por la Fiscalía General de la Nación y otras entidades competentes, los niños, niñas y adolescentes son los más afectados, revelando una crisis que demanda una intervención inmediata y eficaz.

Agresores

Según la psicóloga forense, Liliana Yacelga Chamorro, una de las principales razones detrás de este incremento alarmante es la falta de una cultura de la información y la educación sobre delitos sexuales.

“Muchas agresiones ocurren no solo por la acción del agresor, sino también por la ausencia de medidas preventivas y de concienciación dentro de las familias y la sociedad en general. En muchos hogares, existe la creencia errónea de que «a mí no me va a pasar, lo que conduce a una baja adopción de esquemas de prevención necesarios para proteger a los más vulnerables”, señaló la profesional.

Así mismo, explicó que, en particular, las familias desestructuradas presentan un riesgo mayor, ya que en muchos casos el agresor puede ser un miembro de la misma familia.

“Los estudios muestran que los principales responsables son personas cercanas a la víctima, como padrastros, tíos, esposos, primos, o amigos íntimos de la familia. Esta proximidad y confianza entre víctima y victimario dificulta la detección temprana de conductas sospechosas, permitiendo que los abusos se perpetúen bajo la apariencia de normalidad”, dijo.

loading...

Recomendaciones

Para prevenir estos casos, Yacelga Chamorro indicó que es fundamental que tanto padres como hijos reciban educación sexual integral desde edades tempranas. “Esta educación debe incluir no solo información sobre el cuerpo y la sexualidad, sino también sobre el consentimiento, los límites personales y la identificación de conductas inapropiadas”, aseveró.

De igual forma, dijo que los padres deben fomentar un ambiente de confianza en el hogar donde los niños y adolescentes se sientan seguros para expresar sus preocupaciones o inquietudes.

“Hablar abiertamente sobre temas difíciles, como el abuso sexual, es crucial para que los menores se sientan apoyados y sepan cómo actuar si se encuentran en una situación de riesgo. Es importante estar atentos a cambios en su comportamiento. Estos pueden ser indicadores de que algo no está bien”, concluyó.