El Concejo Municipal de Ipiales ha sido escenario de un llamativo debate sobre la verdadera fecha de fundación de Ipiales, desencadenado por un reciente estudio del renombrado historiador Vicente Cortés. El estudio propone que la fundación oficial de la ciudad de las nubes verdes debería ser reconocida el 29 de agosto de 1581, señalando la importancia del contexto religioso que rodeó el evento.
Cortés sostiene que esta fecha marca un hito fundamental en la historia de Ipiales, vinculando la fundación con las prácticas religiosas de la época. Según él, este hecho no solo resalta la profunda influencia de la religión en la formación de la comunidad, sino que también redefine la narrativa histórica de la ciudad.
Escepticismo
Sin embargo, este planteamiento ha sido recibido con escepticismo por parte de otros historiadores, quienes argumentan que el asentamiento de Ipiales ya existía desde mucho antes. Estos académicos citan documentos históricos en los que Pedro Cieza de León, un cronista y explorador español, mencionó la existencia de un pueblo indígena en el sitio actual de Ipiales en 1537, casi medio siglo antes de la fecha sugerida por Cortés.
La discusión ha trascendido el ámbito académico y ha llegado a ser un tema de gran interés para la comunidad, dado que toca aspectos fundamentales sobre la identidad y las raíces de la ciudad. Los defensores de la fecha de 1537 argumentan que reconocer el asentamiento indígena previo es crucial para una comprensión más completa y auténtica de la historia de Ipiales.
El debate continúa dividiendo opiniones, con algunos sectores abogando por una revisión oficial de la historia de la ciudad que contemple ambas perspectivas. Otros, por su parte, insisten en la necesidad de una celebración oficial que coincida con la fecha propuesta por Cortés, argumentando que esta podría servir como un punto de unidad y orgullo para los habitantes de Ipiales.
Mientras el Concejo Municipal evalúa los argumentos presentados, el pueblo de Ipiales se encuentra en un momento de reflexión histórica, consciente de que la resolución de este debate no solo afectará la celebración de futuras efemérides, sino que también moldeará la percepción de su legado cultural para las generaciones venideras.

