Ante la creciente ola de inseguridad registrada en la carrera novena de Ipiales, los residentes decidieron conformar grupos de vigilancia para patrullar las calles en el horario nocturno. Esta medida extrema surge como respuesta a la ineficiencia percibida de las autoridades locales y a un reciente enfrentamiento violento ocurrido recientemente en este sector.
El conflicto se desató entre los vecinos de la zona y las vendedoras de bebidas alcohólicas artesanales, conocidas como Ā«canelerasĀ» quienes, según los denunciantes, operan ilegalmente en el área. La tensión escaló rápidamente, culminando en una confrontación armada que destacó la falta de control sobre la situación.
Problemática
Rosa Imbacuán, una de las denunciantes, describió la situación como insostenible. “Es insoportable, en las noches este punto se llena de delincuentes y borrachos que consumen chapil y estupefacientes. Se orinan en los postes, vomitan, pelean, y definitivamente no se puede salir ni descansar. Nosotros dimos a conocer esto a la Alcaldía y a la Policía, pero nunca tenemos respuesta,” afirmó.
Así mismo, precisó que la crisis persiste sin solución efectiva, en parte porque muchos de los vendedores de licor artesanal dependen de esta actividad para su sustento, enfrentando una falta de alternativas laborales viables.
“En el reciente incidente, la intervención de la Policía Nacional logró mediar entre la comunidad y los vendedores, evitando que la confrontación se agravara y resultara en heridos. Sin embargo, la problemática persiste y esperamos acciones más contundentes por parte de las autoridades”, añadió Imbacuán.
Finalmente, resaltó que la situación en la carrera novena de Ipiales destaca un problema de larga data por la falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades locales.

