Los residentes del área circundante al Parque Santiago viven en un estado de creciente angustia debido a la creciente ola de delincuencia y comportamientos peligrosos asociados a la presencia de hinchas que se congregan en el parque durante los fines de semana. La tranquilidad que una vez caracterizó a esta zona ha sido sustituida por un ambiente de inseguridad y miedo, provocando que los vecinos exijan acciones inmediatas y efectivas para recuperar la paz en su comunidad.
Cada fin de semana, el Parque Santiago se convierte en el punto de encuentro de numerosos grupos de hinchas provenientes de diversas regiones de Colombia. La masiva afluencia de estas personas, lejos de ser una ocasión para disfrutar de eventos deportivos en un ambiente festivo, se ha transformado en una pesadilla para los residentes locales. Los vecinos han reportado una serie de problemas graves que van desde robos hasta altercados violentos, afectando severamente la calidad de vida en la zona.
Tensión en la zona
Uno de los problemas más alarmantes es el aumento de robos en la zona. Los residentes informan que, al encontrarse en grandes grupos, los hinchas se vuelven más audaces y menos preocupados por las consecuencias legales. Las cifras de robos han aumentado significativamente, con reportes de hurtos a transeúntes y a hogares cercanos al parque. Los residentes han mostrado preocupación por la falta de medidas disuasorias y por la aparente impunidad con la que estos actos se cometen.
Además, el consumo de sustancias alucinógenas entre los grupos de hinchas ha incrementado. La presencia de drogas no solo contribuye a un ambiente caótico y peligroso, sino que también ha causado un aumento en los comportamientos erráticos y violentos. Los testigos han descrito escenas perturbadoras de personas bajo el efecto de estas sustancias, involucrándose en peleas y causando disturbios que afectan la seguridad de los vecinos.
Armados
El líder se la zona Jorge Duque afirma que, el porte de armas es otro factor que agrava la situación. Los residentes han observado con creciente preocupación que algunos de los hinchas llevan armas, lo que incrementa el riesgo de violencia en el área. “Las peleas y enfrentamientos entre los grupos y con los residentes han generado una atmósfera de temor constante, que afecta tanto a los adultos como a los niños del vecindario”, expresó. Claudia Portilla, una residente del sector, relató su experiencia: “La situación ha cambiado radicalmente. Lo que antes era un lugar tranquilo para pasear o disfrutar de un día en el parque ahora se ha convertido en un campo de batalla. Estamos preocupados por la seguridad de nuestras familias y por el bienestar de la comunidad. Los robos y las peleas son cada vez más frecuentes, y no vemos una solución efectiva a la vista.”

