Es común escuchar entre los comerciantes que la actividad de los negocios esta lenta o estancada. Esta percepción puede ser cierta por múltiples razones y factores, pero en general tiene que ver el concepto de mercado reducido. Es un mercado (oferta y demanda) donde la oferta es mayor que la demanda de bienes y servicios; se ofrece más que lo que se demanda. De otra manera, es un mercado que tiene una limitada demanda para la mayor parte de productos o servicios. O sea, existen pocos consumidores con capacidad de compra. Una característica del mercado reducido es la existencia de un nicho muy particular de clientes que tienen necesidades o interés muy específicos.
Un mercado reducido es el resultado de las restricciones que tienen los consumidores en el mercado o por altos costos, o tecnologías especializadas. Entonces, pocos consumidores reduce la oportunidad para que los negocios florezcan. El Departamento de Nariño presenta todas las características de un mercado reducido porque las oportunidades de crecimiento y expansión de los negocios suele ser limitada debido a las restricciones en la demanda. Adicionalmente, se presenta recesión o desaceleración económica porque los consumidores tienden a reducir su gasto, lo que disminuye la demanda de bienes y servicios. También, si aumentan los precios de los productos, se reducen los consumidores que están dispuestos a comprar. En un departamento como nuestro territorio caracterizado por bajos salarios no permite que los consumidores aumenten la demanda de bienes o servicios, sino todo lo contrario que disminuya.
En Nariño la demanda se reduce por los bajos ingresos per cápita, que reduce su capacidad para gastar en bienes y servicios. Las necesidades básicas que enfrentan los consumidores se orientan a la adquisición de alimentos, vivienda, transporte, servicios públicos, educación, etc., y estos absorben más del 70% del ingreso mensual disponible (entre más bajo los ingresos mayor es la proporción del gasto en alimentos). Un factor que contribuye a la disminuir la demanda de bienes y servicios es la alta tasa de desempleo que existe en la ciudad de Pasto o en el departamento de Nariño. La carencia de oportunidades de trabajo prevalente reduce el poder adquisitivo de la población, limitando la demanda de bienes y servicios.
Otro factor que no contribuye a la ampliación del mercado es el acceso limitado al crédito que impide que las personas puedan financiar la compra de bienes duraderos o servicios costosos. En general una gran parte de la población vive en condiciones de pobreza extrema, que hace que el consumo se concentre en bienes y servicios esenciales, dejando poca o ninguna demanda para otro tipo de productos. En territorios pobres, los bienes pueden ser mas costosos debido a la falta de competencia, lo que desalienta su compra. Como se ha mencionado en otros artículos la alta concentración de la riqueza en un pequeño grupo poblacional limita la demanda general, porque la población no tiene recursos para consumir. Una prueba de ello es la alimentación básica de las familias que consiste en la ingesta de carbohidratos y no de proteínas. Alimentos como la carne de todas las especies o productos del mar, solo se consumen en contadas ocasiones en el año.
La falta de oportunidades económicas como la inexistencia de empresas que ofrezcan empleo estable y bien remunerado limita las fuentes de ingreso, lo que reduce la demanda. A propósito, en los países desarrollados, el mejor trabajo y el mejor pagado lo genera la empresa privada, por eso, es muy poco común que las personas en edad de trabajar busquen organizaciones del gobierno para poder trabajar; por el contrario, nadie se siente feliz de trabajar en un puesto oficial porque los salarios son bajos y generalmente son sitios donde la iniciativa en innovación o creatividad muere. Es lo contrario de lo que sucede en Colombia, donde el sector deseado para trabajar es el gobierno porque es el que más paga así no haga nada. En el sector privado tiene una visión estrecha con el pago de salarios. Generalmente, la oferta de trabajo no pasa más allá del salario mínimo. Es detestable que personas altamente calificadas tengan que aceptar “contratos basura”, es decir, de dos o tres meses con salarios precarios que no llegan a los dos millones de pesos. Aquí los comerciantes, deberían tener la visión que tienen los alemanes donde la mano de obra es costosa, pero los productos que producen son de optima calidad. En estas condiciones de buenos salarios, alta capacitación aumenta la productividad de la mano de obra y consecuentemente, mayores ganancias para los inversionistas. Mientras considere el comerciante que ofrecer un trabajo es hacer un favor a un trabajador y pagarle el mínimo legal, no pueden esperar que se amplie el mercado y dinamice la economía.
Aunado al mercado reducido esta la inflación que afecta la demanda de bienes y servicios. Una alta tasa de inflación genera perdida de poder adquisitivo, a medida que los precios de los bienes aumentan el poder adquisitivo de las personas disminuye, o sea, que con el mismo nivel de ingresos los consumidores pueden comprar menos bienes y servicios, lo que reduce la demanda. A una inflación alta, los consumidores tienden a priorizar la compra de bienes esenciales. Además, como ha sucedido en el país, el Banco de la Republica ha aumentado las tasas de interés, encareciendo los créditos, lo que a su vez reduce la demanda de bienes duraderos y de alto costo, como vivienda y automóviles, que generalmente se financian con crédito. Si los salarios no aumentan al mismo ritmo que la inflación, el ingreso real disminuye y, por ende, reduce la capacidad para consumir, afectando negativamente la demanda. Entonces, un aumento en el salario mínimo para los trabajadores de bajos ingresos se traduce en mayor gasto, que, a su vez, incrementa la demanda, especialmente en sectores como alimentos, ropa y servicios básicos. Ante un aumento de los salarios reales los comerciantes no deberían trasladarlos a los precios de los productos, sino lo que deben hacer es aumentar la productividad del trabajo. El incremento del salario mínimo redistribuye ingresos hacia los trabajadores de bajos ingresos, quienes tienen una mayor propensión a gastar.
Consecuentemente, la inflación en el país no se genera por la demanda, es decir, aquí no hay muchos clientes con poder adquisitivo que disputen la escasa oferta. Caso contrario, sucede en los Estados Unidos donde los consumidores tienen una alta propensión a comprar, entonces, allá para no incrementar los precios vía la alta demanda, lo que hace la Reserva Federal es aumentar la tasa de interés de los créditos, para desestimular el consumo de bienes y servicios. En Colombia, la inflación no se origina por demanda sino por oferta, o sea, la producción nacional importa materias primas e insumos para la fabricación a altos costos los cuales los traslada al consumidor a mayor precio de los productos. Al aumento de los precios, se genera una menor capacidad de compra de la población de bajos ingreso que es la mayoría en el país. En resumen, se puede decir, que Nariño es un mercado reducido porque el poder adquisitivo del consumidor es bajo. Aquí no existe una inflación por demanda sino por oferta porque los comerciantes trasladan los costos a los precios de los productos. Mientras exista concentración del ingreso y el nivel de pobreza exista, no se puede esperar sino aceptar la opinión de los comerciantes que hay una recesión o disminución de la actividad de los negocios porque Nariño es un mercado reducido.

¿Es Nariño es un caso de mercado reducido?
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