El estudio que revoluciona la escena musical en la capital nariñense

En el corazón de Pasto, un estudio de grabación ha emergido como un faro de innovación y calidad musical. Eleven Beats, dirigido por el ingeniero de sonido David Benavides, inició sus actividades en 2018 con una visión clara: ofrecer un espacio profesional para la grabación y producción de música en una región con un creciente potencial artístico. La historia de Eleven Beats comienza con el retorno de Benavides a su ciudad natal tras completar sus estudios universitarios y acumular experiencia en la vibrante escena musical de Bogotá.

Con la colaboración de su hermano Camilo Benavides, David estableció un estudio de grabación que rápidamente se convirtió en un referente en la región. “Nuestro objetivo era crear un entorno que no solo cumpliera con los estándares técnicos más altos, sino que también ofreciera un espacio en el que los artistas pudieran sentirse inspirados y apoyados”, comenta David Benavides. El estudio fue diseñado meticulosamente, incluyendo análisis acústicos para asegurar una insonorización adecuada, garantizando que el ruido no interfiera en las grabaciones ni se escape al exterior.

Diversidad musical

Desde su apertura, Eleven Beats ha sido un refugio para una variedad impresionante de géneros musicales. La oferta del estudio abarca desde rock y metal hasta música andina, cumbia, música popular y géneros urbanos. Esta diversidad refleja el compromiso del estudio de apoyar a músicos de todos los estilos y contribuir al enriquecimiento cultural de la región.

El proceso de grabación en Eleven Beats comienza con una evaluación detallada de las necesidades del proyecto. Cada nuevo artista recibe atención personalizada para identificar los instrumentos y elementos musicales que serán parte de su canción. A partir de ahí, se crea una maqueta utilizando una claqueta o metrónomo, un dispositivo esencial que proporciona un ritmo preciso para guiar la ejecución del músico durante la grabación.

Cada instrumento se graba por separado y luego se mezcla cuidadosamente para mejorar la claridad de cada componente en la pista. El proceso de mezcla es seguido por la masterización, que asegura que la canción suene consistente y de alta calidad en todos los tipos de equipos de reproducción, desde altavoces hasta auriculares.

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Instrumentos virtuales

En el caso de los géneros urbanos, el proceso es en gran parte digital. Se utilizan instrumentos virtuales y software especializado, lo que permite a los artistas experimentar y crear sonidos innovadores completamente dentro de un entorno computarizado. Este enfoque moderno se complementa con la producción de video musicales, donde se realiza una planificación meticulosa y se crea un guion para asegurar que el producto final cumpla con las expectativas del artista y del público. La pasión de David Benavides por la música fue el motor que impulsó la creación de Eleven Beats. Su compromiso con la cultura local y el desarrollo musical es evidente en cada proyecto que el estudio lleva a cabo. “Queremos ser un puente entre los artistas y el mundo, ofreciendo un espacio donde puedan desarrollar su arte y alcanzar sus sueños”, afirma Benavides.