Los productores de cacao en la Costa Pacífica nariñense atraviesan uno de los momentos más difíciles de los últimos años debido a las intensas lluvias que han azotado la región.
Este fenómeno climático ha llevado a una drástica disminución en la producción de cacao, el principal producto agrícola de la zona, afectando gravemente la economía local y el sustento de miles de familias.
El gerente de la comercializadora Chocolate Tumaco, Ernes Klinger, destacó la gravedad de la situación en una reciente declaración.
Según el directivo, la producción de cacao en la región ha disminuido un 40% en comparación con el año anterior, una caída que refleja el impacto directo de las persistentes lluvias.
Situación
En 2023, se adquirieron 869 toneladas de cacao, mientras que en lo que va de 2024 solo se han logrado comprar 482 toneladas.
“La ola invernal ha sido continua desde enero hasta la fecha; las lluvias no han cesado. Esta situación ha tenido un efecto negativo en la cosecha”, explicó Klinger.
El gerente agregó que la expectativa de los productores es que las condiciones climáticas mejoren para poder reactivar la producción y mitigar el impacto negativo en la economía local.
La disminución en la producción de cacao tiene consecuencias directas en las familias que dependen de este cultivo para su subsistencia. En Tumaco, aproximadamente 10. 000 familias están vinculadas a la producción de este sector.
Cantidad
La reducción en la cantidad de cacao cosechado significa no solo menos ingresos para estas familias, sino también una serie de actividades y proyectos comunitarios que no pueden llevarse a cabo debido a la falta de recursos.
Los productores locales se enfrentan a una incertidumbre creciente. La situación actual no solo afecta el presente inmediato, sino que plantea un futuro incierto para las próximas cosechas.
Las persistentes lluvias han dificultado no solo la cosecha del cacao, sino también las labores de mantenimiento de las plantaciones, cruciales para garantizar una buena producción en el futuro.
Necesidad
La situación también pone de manifiesto la necesidad urgente de estrategias de adaptación al cambio climático y apoyo gubernamental para mitigar los efectos de las condiciones meteorológicas extremas.
La comunidad del Distrito y los productores de cacao esperan medidas urgentes que puedan ofrecer alivio y asegurar la estabilidad de su fuente de ingresos y bienestar.
La situación requiere una atención inmediata para garantizar la recuperación del sector y el bienestar de las familias que dependen de él. Mientras tanto, los productores y comercializadores continúan esperando mejores condiciones climáticas y soluciones efectivas para superar este difícil momento.

